viernes, 25 de diciembre de 2015

~Relato~ Feliz Navidad, calamar



Este es para ti.

Nana

En medio de la noche alguien llora. La voz en su cabeza ahuyenta al sueño, que flota sobre su figura con miedo a acercarse. Revolotea en silencio mientras la voz se desgañita, resquebrajando los límites de la cordura.

Unas manos limpian con ternura las lágrimas antes de que las sábanas se empapen. La voz brama, pero solo una persona puede oírla.

Una tibia melodía comienza a agitarse entonces en la oscuridad, destelleando en los ojos tristes. Sus hilos se enredan entre los pliegues de la consciencia. Los roza deslizándose con suavidad hasta llenar toda la atmósfera, hasta atravesar el muro que la voz ha creado en su mente. Derriba con cada nota cada grito, abate con cada pulso cada miedo.

La voz se reprime y calla. La música ondula un poco hasta apagarse. El sueño, mecido por la nana, se aposenta, y la sonrisa, antes de dormir, se despierta.



martes, 15 de diciembre de 2015

El viaje de Arlo, los niños y la ley del caos y el orden humano


Nos encanta ordenar cosas. El hombre es un ser tan caótico en sí mismo que necesita que el mundo a su alrededor esté ordenado para no volverse más loco de lo que ya está. Este sentido del orden no creo que sea innato en nosotros, sino que nos encargamos de educar a nuestros hijos para que adquieran ese hábito: "¿qué te gusta más?" "¿cuál es tu color favorito?" "¿y el siguiente?" Soy consciente de que las primeras veces los niños te miran con cara de besugo como diciendo que qué pregunta loca es esa. ¡Con lo geniales que son todos los colores, todas las chuches, todas las pelis! Luego les llenas la habitación de cosas verdes y dinosaurios (porque el color verde es su favorito y los dinosaurios su animal favorito) y no entiendes por qué Chris Pratt no se vino a rodar Jurassic World a tu casa.

Obviamente todos tenemos unas preferencias y unos gustos, los niños también, pero ni ellos ni yo estamos muy de acuerdo en que tengamos que decantarnos por una cosa en particular. ¿Por qué una, si lo querríamos todo?  Vale, porque no hay dinero para todo (hola, Santa Claus), pero los niños no entienden de eso hasta que son inculcados en el sagrado arte de los favoritos y las listas (si a eso lo llamamos crecer explicaría por qué en algunos aspectos aún no he crecido).

Aun así, los de las mejores canciones del año, los mejores libros de fantasía transurbanaépica y los memes más graciosos de twitter sigue siendo cosa de adultos. Como la calificación de las películas. Como la calificación de las películas para niños. Y es que nada puede escapar de la ley del orden humano universal. Menos mal que aún no hemos descubierto vida más allá de la Tierra o también tendríamos una lista de "los vecinos alienígenas más guays".

Pues bien, toda esta disertación absurda que probablemente no tenga ni pies ni cabeza viene a que hace un par de semanas fui a ver "El viaje de Arlo (The Good Dinosaur)" y después de verla me enteré de que era de las pelis de "categoría baja de Pixar". ¿Categoría baja según quién? ¿Quién es el encargado de dictaminar qué película de animación está en primera o segunda división? Dejad que lo mire… ajam, ningún niño. Me lo temía. ¿Y las razones? Veamos… "se medirá según la cantidad de referencias que sólo pueda pillar un adulto".

Ah, o sea, que la primera división está formada por películas en las que un adulto puede mirar más allá y/o verse reflejado en algún momento. "Inside Out", "Toy Story", "Up". Supongo que esas están en la categoría alta. Y películas como "El viaje de Arlo" quedarían en esa segunda liga.

Teniendo en cuenta que me he pasado una semana buscando regalos para niños y que las edades recomendadas no se ajustaban a los niños en cuestión, no soy de fiarme de las "clasificaciones para niños hechas por adultos". A no ser que esa clasificación no sea para niños, sino para sentirnos más seguros los propios adultos, o algunos de ellos (y si no que se lo digan a la clasificación de la fantasía y la literatura juvenil como literatura de segunda… vaya, otro motivo para no fiarse de estas cosas).


"El viaje de Arlo" es una película sencilla, llena de colores y de fondos A-LU-CI-NAN-TES. Me reí y lloré y me emocioné mucho más que con "Inside Out", por poner un ejemplo. ¿Que no tiene referencias para adultos? Que algún adulto me informe si considera que ha dejado su huella, que ha hecho esa "gran hazaña" por la que haya merecido dejarla, y si lo ha hecho, que piense cuánto le ha costado, cuánto ha tenido que dejar atrás para llegar a ella. ¿Eso no es una referencia para adultos? Entonces es que necesitamos ser más niños. Si de algo peca "El viaje de Arlo" es de ser un pequeño refrito de otras películas de Disney (de "El Rey León", por ejemplo), algo que para un niño es más difícil de ver. Por lo demás, tiene una sensibilidad tanto visual como emocional que encanta. ¿Qué es sencilla? Sí. Pero a veces en eso está la virtud.

¿Tan egoístas somos que en todo tenemos que tener algo exclusivamente para nosotros para que sea valioso? En "Up" están esos primeros 5-10 minutos demoledores; en "Toy Story 3", ese final de la niñez tan melancólico; en "Inside Out", esa alegoría continua de las emociones y el paso a la adolescencia. Por seguir hablando de Pixar, ¿ninguno hemos tenido problemas con alguien y hemos deseado cosas que se hayan vuelto contra nosotros (Brave)? ¿Ninguno nos hemos sentido excluido en algún momento por ser diferente y hemos tenido que hacer todo lo posible para demostrar que somos igual de dignos que otros (Monsters University)? ¿Necesitamos un letrero de neón que diga "referencias para adultos" para sentirnos identificados con algo?

Creo que debemos tener menos miedo al caos y dejar más de lado las listas y las etiquetas y abandonarnos más, no poner barreras antes de tiempo, porque en muchas ocasiones eso nos hace disfrutar menos de lo que tenemos alrededor. Ver el mundo más como niños, desde la sencillez y el asombro, y a la vez como adultos, desde la experiencia y el conocimiento. Tenemos esa capacidad, aprovechémosla en vez de mirar las cosas de una única manera, intentando averiguar si es mejor o peor que la anterior cosa parecida que vimos.

Maravillémonos en el caos.


viernes, 11 de diciembre de 2015

~Relato~ Tres son multitud


Hoy traigo una historia y una especie de experimento.

La historia es triste. No tiene tiempo ni lugar y quizá su forma no sea más que una serie de conexiones neuronales. Pero existe. Más de lo que creemos. Más de lo que nos atrevemos a aceptar.

El experimento es simple. He narrado la historia, la he grabado y la he subido a Youtube acompañada de un poco de música. Creo que cada momento en la vida tiene su canción, su banda sonora. Creo que cada historia, o cada pedazo de ella, puede encontrar su sonido, su vibración.

En mi caso, la OST de Ally McBeal me recuerda a una demo de un TombRaider (y no me preguntéis cuál, porque hace demasiados años ya). El disco "Revolución" de Warcry me lo escuché leveando una draenei en el WoW. "A quién le importa", de Alaska me lleva a mis años de instituto.

Así que había pensado, por qué no, unir una historia con su música. La calidad no es la 100% deseada pero una sierpe hace lo que puede.

Espero que os guste. Os dejo con el vídeo y el relato aparte.


Está oscuro, la puerta cerrada, los pies fríos.

Te arrebujas bien entre las sábanas, las mantas y esa pesadez que te envuelve desde hace días. Esa agonía que te lastra cada vez que observas dentro de ti.

Está oscuro, no hay otro sitio hacia donde mirar.

Y el dolor pesa, te ancla y te hunde en el colchón, te ahoga y te retuerce las entrañas.

Alargas la mano. Hay algo allí, al otro lado del mundo. Algo que respira, que rasga el silencio. Que vive. Que sueña.

Alargas la mano, pero no llegas. Tu piel choca contra un muro de conmiseración y culpa que te quema, que te abrasa nervio a nervio hasta que ardes de arriba abajo.

Te encoges, te alejas, pero no puedes huir. Sigues quemándote, sigues hundiéndote.

Los pies siguen fríos.

Quieres gritar, pero enmudeces. ¿Quién eres tú para perturbar los sueños de los vivos? ¿Quién eres tú?

Alargas la mano y te detienes. No puedes pasar por ahí. Por esa silueta oscura que ahora se interpone entre los dos, entre el sueño y el dolor. Esa silueta fría que te mira desde la oscuridad y fluctúa entre el mundo y tú. Esa silueta que se levanta con tu rostro y comunica con tus gestos, que te ha robado el alma y se parece a ti.

Pero no eres tú. No quieres ser tú.

¿Pero tú, quién eres?

¿Ese ser que se queda soñando cuando todos se marchan? ¿Ese que se queda mirando al mundo esperando un momento que no llega? ¿Ese que manda a su sombra a caminar porque sus pies no son capaces de sostenerlo?

La silueta te mira, sus pupilas brillan en la oscuridad, clavándose en tus ojos hasta sacarte el pus que supura bajo tus heridas. Esas que no se ven y solo tú eres capaz de sentir. Esas que tanto pesan y tanto duelen.

Los pies siguen fríos y la almohada, ahora, está mojada.

Agarras con fuerza las mantas, te giras, le das la espalda al sueño y a tu otro yo. Ese yo que no quieres ser y del que no sabes librarte. El que te atormenta y al que temes.

Le das la espalda, pero sigue ahí.

Alargas la mano, pero ya no llegas. Te has ido, cada vez un poco más lejos, cada vez un poco más hondo.

La negrura te devuelve su endiablada sonrisa desde cada rincón. Te estremeces. Quieres gritar, pero ya no sabes de dónde sacar las fuerzas.

Estás solo, en el borde de la cama, con la ayuda al otro lado y eres incapaz de alcanzarla. Eres incapaz de nada. Porque el tú que puede hacer cosas no es el tú que se retuerce y llora, el que tiene los pies fríos. Es el que está ahí en medio, siempre en medio, siempre al frente, en todas partes. El que parece que sobra, pero te echa. Porque, ¿quién eres tú para llegar a ninguna parte? ¿Quién, débil, cobarde, culpable?

Nadie, absolutamente nadie.

Y eso pesa, y duele, y te hunde más y más hasta ahogarte y quedarte inconsciente.

Cuando despiertas, deseas que todo haya cambiado, que solo seáis dos en la cama, que seas tú quien te levantes hoy. Pero seguís siendo tres, y dicen que tres son multitud. Nunca tienes tiempo ni fuerzas para reaccionar y al final, quien se queda un día más en la cama, con los pies fríos, vuelves a ser tú.


jueves, 10 de diciembre de 2015

~Reseña~ La Joven Durmiente y el Huso, o la reinterpretación magistral de un cuento clásico


SINOPSIS
En la víspera de su boda, una joven reina parte a rescatar a una princesa que se encuentra presa de un encantamiento. Deja a un lado su refinado vestido de novia, coge su espada y su cota de mallas y se encamina con sus criados enanos hacia los tuneles debajo de la montaña, que llevan hasta un reino onírico. Una reina capaz de decidir su destino y una princesa en apuros que no es lo que parece.


En los últimos años hemos recibido una oleada de dos fuentes distintas de adaptaciones: las de cuentos y las de superhéroes. Dejando de lado Marvel y DC (que ahora no vienen al caso), y empezando por Shrek (que ya tiene sus años), hemos asistido a una avalancha de títulos salidos de los cuentos clásicos, entre series (Once Upon a Time), películas (Mirror Mirror, Blancanieves y la Leyenda del Cazador, Maléfica) y cómic (Fábulas).

Podríamos englobar "La joven durmiente y el huso" en esta corriente a la que parece que le quedan unos cuantos años aún (Disney va a aprovecharse todo lo que pueda y más), pero esta historia es mucho más. No podía ser de otra manera, viniendo de la mano de Neil Gaiman. No es solo una reinterpretación del cuento de la Bella Durmiente, sino un cuento para el siglo XXI, una historia para niños y grandes acompañada de unas ilustraciones maravillosas.

Me lo leí sin haber leído apenas nada sobre él y me sorprendió gratamente. La forma sencilla y directa pero a la vez rica en que está narrado sirve para enganchar a los más pequeños y a la vez toca los corazones de los que hemos crecido con los cuentos clásicos. Pues al tiempo que nos encontramos con personajes que conocemos, hallamos que no son las muñequitas de porcelana que recordamos, sino mujeres fuertes que saben valerse por sí mismas, que toman sus propias decisiones. Vamos, como cualquier mujer normal, solo que en la literatura o el cine a veces se les olvida este pequeño detalle.

Gaiman plasma verdaderamente bien lo que ya dijo en una charla plasmada en este artículo:  Es un ¿y si…? Y encontraréis que todo se sale de lo preestablecido y este tipo de historias también pueden llegar a sorprender.


Y por si esto fuera poco, la narración va acompañada de unas exquisitas imágenes sacadas de la mano de Chris Riddell, en blanco y negro con pequeños toques en dorado. Os aseguro que son una maravilla. Siempre he sido muy fan de esta técnica para dibujar y Riddell consigue con ella unas ilustraciones que no solo muestran un fragmento de la historia sino que además dejan entrever el trabajazo que llevan detrás.

Puede parecer que el precio es un poco excesivo para un librito tan corto, pero sí que es cierto que la edición está muy cuidada y es una historia para leer y releer sin cansarte de ella. Os la recomiendo 100%.


martes, 8 de diciembre de 2015

Sinsajo (Parte 2)


Bienvenidos a la enésima edición de "Las películas del hambre": esas cintas que prometen mucho, sobre todo si son adaptaciones, nos deslumbran con el trailer, los actores, la promoción y luego nos dejan más fríos que un témpano de hielo.

Teniendo en cuenta que la protagonista de Sinsajo es la chica en llamas, tiene aún más delito.

Pero empecemos por lo bueno. Con las pelis me muevo mucho entre la apoteosis y la basura. Hay pocas cintas que pueda vanagloriar como la panacea y pocas que directamente diga "ni de coña vuelvo a ver esa bazofia inmunda llena de gusanos". Como mínimo, dan para palomitas, que es lo que le pido al cine: entretenimiento.

Sinsajo (parte 2) da para palomitas, de hecho da para ir un par de veces si las queréis calentitas, no os perderéis mucho. Vale, he dicho que empezaría por lo bueno. Rebobinemos. Eso sí, aviso que hay susceptibilidad de spoiler, si no quieres saber nada de nada de la película antes de verla no sigas leyendo.


Es una adaptación de los libros más o menos fiel, en la misma línea que el resto de películas. Así que los lectores deberíamos estar contentos por esa parte. Los más puristas no, desde luego, pero con este tipo de cosas ya se sabe: no podemos esperar un 100% de los libros. Pero la saga se acaba dignamente, en la sintonía del resto de películas.

También tiene más acción que la parte 1, aunque eso no era difícil. El grueso se concentra en una escena prácticamente al principio, de donde sale la frase más repetida en los trailers, y a mitad de la película, aunque más que acción lo que hay es una tensión continua, muy bien ambientada por la música y la actitud de los actores, lentos, cautos, nerviosos. En ese momento se transmite muy bien lo que el lector siente cuando se está leyendo el libro. Ese burbujeo en el estómago de saberse en peligro, sin saber qué pasará a continuación, ni cuándo, ni dónde, pero sabiendo que pasará.


Y hasta aquí lo bueno. ¿Que es poco? Puede ser. Pero es que la película peca enormemente del llamado síndrome de Peter Jackson: es innecesariamente larga. Y por lo tanto, aburrida a ratos. Los momentos de acción y tensión no acaban de compensar un ritmo lento y pesado que parece venir directamente del Capitolio para que no nos rebelemos.

Eso es precisamente lo que consigue: que no nos movamos. Al menos la primera vez. En los siguientes visionados se aprovechará para renovar el bol de palomitas, como he dicho antes. La película se deja ver, pero no es de las que se te ocurre poner un fin de semana para pasar el rato. Para eso te pones la primera o la segunda, y las dos últimas las ves porque ya que has empezado, te ves la saga entera de nuevo.

No nos movemos porque esperamos algo más. Algo más que esa vacuidad cuando Katniss habla con Peeta, cuando Peeta entra en crisis, cuando se pierden vidas de personajes importantes. Emoción cero. Introspección cero. Ambientación cero. Por ese afán de alargar la tensión se pierden todos los sentimientos que tendrían que intercambiar los personajes. JLaw lo intenta, aunque solo sea con la expresividad de su cara, pero es que de donde no hay no se puede sacar. No sé si es que el doblaje en castellano tampoco acompaña (quizá en VO consiga transmitir algo más), pero es que no dejan espacio para que esos momentos funcionen. Están constreñidos y ni siquiera tienen música que los acompañe. Está todo tan centrado en "la misión" que los personajes son olvidados por completo: están ahí e interaccionan entre sí porque así lo hacen en el libro, porque es una adaptación "fiel", pero desde luego parecen meramente anecdóticos al final de la cinta. SPOILERS: ni las crisis de Peeta tienen importancia real, ni los sentimientos de Katniss hacia él y Gale o su incomprensión de ella misma, ni siquiera la muerte de Prim conmueve. Todo es un engranaje para llegar al final, solo que nosotros esperamos que haya algo más. Pero no lo hay.


La adaptación es fiel, sí, pero han adaptado un libro narrado en primera persona y en presente a una película donde el espectador sobrevuela las escenas en vez de estar tras la cabeza de uno de los personajes, por lo que todo lo que resultaba emotivo al leer queda congelado en la pantalla. Si hubieran hecho el libro en una sola parte, hasta podría entenderlo. Pero si haces dos partes, al menos dales una motivación más que el dinero.

Las dos partes de Sinsajo podrían haberse unido en una sola y habernos ahorrado como mínimo una hora. Si no vas a tratar a los personajes, prefiero algo más directo. Funciona infinitamente mejor. Al menos no te aburres. Al menos el final no se hace tan largo. Si las querían separar para ganar más pasta, en vez de dos horas y pico podrían haberlas dejado en hora y media cada una.



Ni qué decir tiene, además, de que lo que no funciona en el libro no se ha corregido y lo que sí funcionaba se les ha "olvidado" a la hora de filmar y te encuentras  con situaciones medianamente absurdas como no cubrir a un compañero que está luchando cuerpo a cuerpo mientras tienes un arma a distancia o salir a cara (casi) descubierta cuando tienes una tienda de disfraces a tu disposición. Sólo ha habido una cosa que me ha gustado y que no recuerdo que aparezca en los libros, y que ha significado mucho más que toda la palabrería entre Katniss y Peeta.


En resumen, la cinta se deja ver, no es que sea infumable, pero deja mucho que desear salvo en ciertos momentos contados. Quizá haya sido cosa del hype (ya he dicho alguna vez que es peligroso), pero como mínimo la película no funciona bien por sí misma. Se necesita necesariamente la parte 1 para completarla y que los personajes tengan un poco más de peso, porque los han difuminado por completo, y aunque los actores puedan tener parte de culpa creo que es más el guión y la dirección lo que no acompañan y no han dejado que la historia haya brillado como podría haberlo hecho al final. Se centra demasiado en los juegos y lo que consigue es dejar al espectador (y aún más, si es lector) con hambre.