miércoles, 30 de agosto de 2017

~Reseña~ Invasiones, o la irracionalidad del ser



Los que habéis visto el estreno de Tres marcianos y medio ya me oiríais hablar de esta colección de novelas cortas de Ismael M. Biurrun junto a Bandinnelli e Isa Janis. Pero por si acaso no lo habéis hecho (o no queréis), esta es mi opinión acerca de Invasiones, mi primer acercamiento al autor y a la editorial Valdemar, todo un acierto en ambos casos.

Invasiones está compuesta por tres historias cortas, de poco más de cien páginas cada una, donde Biurrun pone al ser humano al límite a través de tres sucesos devastadores y explora a su vez cómo estos afectan a los personajes. Aunque sus argumentos son muy diferentes, el autor no se plantea afrontar las catástrofes desde el punto de vista del héroe o un grupo que se enfrenta a ellas, sino que pone el foco en gente normal, en la cotidianidad y en cómo situaciones diarias y relaciones se ven modificadas por hechos incontrolables. Además, va un paso más allá, y los estragos vienen acompañados por la propia devastación que los personajes sufren en su vida, ofreciendo siempre una dualidad entre el desastre exterior y el interior que sufre cada uno.

La colección abre con Coronación, para mí la más redonda de las tres novelas. En ella, una apocalíptica plaga de langostas (menos mal que no son cucarachas) ataca Madrid. Primero no son más que cuatro bichejos aplastables, pero conforme avanza la trama su número y peligrosidad va aumentando hasta unos niveles bastante insoportables. Sin embargo, nuestros protagonistas actúan, en la medida en que se les permite, como si nada hubiera cambiado, como si la plaga solo fuera atrezzo. Porque en su vida hay cosas más importantes.

La historia comienza con una escena algo surrealista, de estas que descolocan al lector. Define por completo a Eloy, un escritor frustrado que afronta los acontecimientos con un cinismo desasosegante, un contrapunto perfecto ante la pantomima que tendrá lugar en el piso del jefe de Irene, su esposa. Allí acudirán para que Irene intente convencerlo de que le legue la presidencia de la cadena de cafeterías que regentan. Las cosas se irán torciendo poco a poco al tiempo que la plaga se va haciendo cada vez más violenta. El encierro al que se someten los lleva al límite, las mentiras salen a la luz y parece que el apocalipsis se encuentre más dentro que fuera de la vivienda. El final, si bien es abierto, en realidad cierra la obra de teatro que se representa tras las paredes. Lo que ocurra más allá tiene poca importancia, porque lo que se quería contar sí que ha tenido principio y final. Es una propuesta arriesgada y valiente, pero también adecuada a lo que la historia pedía.




La segunda novela, El color de la tierra, si bien el protagonista y narrador, Dimas, parece un personaje a caballo entre Eloy e Irene, sus motivaciones (y por tanto, su definición última), no quedan claros hasta el final, con lo que no tiene la fuerza y la conexión con el lector que tenían los anteriores. Dimas deambula por la urbanización en la que trabaja como personal de mantenimiento. Como Eloy, tiene un deje de fatalidad en su actitud, como si estuviera acabado y se limitara simplemente a ejercer su papel. Como Irene, acaba ignorando en cierta manera el desastre que está enloqueciendo a todo el mundo: una serie de movimientos sísmicos hace que se abran y se cierren grietas en el suelo de las que surge un extraño líquido viscoso y morado. Al principio Dimas intenta revelarse contra este suceso imposible, pero acaba respondiendo a él como hace el resto, dando alas a una irracionalidad muy arraigada en el interior de cada uno. Sin embargo, mientras que unos se dan al sexo, a extraños rituales, a la bebida, al olvido, Dimas intenta regresar a la normalidad, independientemente de lo que pase fuera. Creo que llegados a ese punto es cuando por fin conseguimos comprender al personaje y entender que en realidad no tiene nada más allá del trabajo.

Por último, Nebulosa quizá sea la historia más irreverente de las tres, pero también la que mantiene una pauta más marcada en su desarrollo. Tras la caída de un meteorito, uno de los supervivientes al impacto, Asís, dice tener un hongo alienígena alojado en el cerebro que lo obliga a buscar al «enemigo». Este hecho inicia una búsqueda errática entre el resto de supervivientes, quizá una metáfora de la búsqueda de una motivación definitiva por parte del hombre. Una motivación que quizá se encuentre donde menos lo esperamos, si es que existe, en realidad. Uno de los aciertos de este relato es que no llega a resolver la cuestión de si la invasión que padece Asís es real o no. El otro, es el final. Amado por muchos, odiado por otros tantos, para mí es un final redondo y que cierra la colección con un buen sabor de boca. O, al menos, con unas ganas irrefrenables de comentarlo, por la potente imagen que deja impresa.



Y es que si hay algo fascinante en la prosa de Biurrun no es solamente un estilo cuidado e impecable, sino también las poderosas imágenes que describe y la manera en que hace que se queden en la mente del lector durante largo tiempo. Langostas carnívoras, orgías sangrientas, la lucha entre Asís y el enemigo. Postales no diría terroríficas pero sí inquietantes y cargadas de tensión. El terror del autor es uno muy humano, más vinculado a las tragedias personales que a las catástrofes de las que somos testigos.

En definitiva, Invasiones es un compendio muy equilibrado que si bien acoge historias muy dispares están hiladas por muchos puntos en común. Como he dicho antes, no solo trata con cercanía grandes acontecimientos y lleva a los personajes a la frontera de la cordura y la sinrazón, un punto de vista que me ha encantado. También tiene espacio para las relaciones interpersonales, las relaciones familiares en ámbitos muy diferentes, pequeñas dosis metaliterarias, la incertidumbre que riega cada relato, ese glorioso punto entre lo real y lo extranatural. Y todo envuelto en la maravillosa edición de Valdemar y su colección Diógenes: tapa dura, formato pequeño, buen papel y a un precio genial para la calidad del producto. Sin haber leído nada anterior de Biurrun, creo que estas novelas cortas son una buena manera de iniciarse. Porque a mí solo me ha dejado con ganas de seguir disfrutándolo.


 Título: Invasiones
Autor: Ismael M. Biurrun
Editorial: Valdemar
Encuadernación: Tapa dura
Año de publicación: 2017
Nº páginas: 384
Precio: 14,50€







Dalayn
Lectora por vocación. Arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.

2 comentarios:

  1. Hola :) Me ha encantado leer la reseña, por que se parece mucho a mi visión del conjunto. Son tres novelas cortas estupendas, con un telón de fondo diferente pero a la vez parecido. Aunque mi favorita es la primera (la devoré sin poder parar), la tercera tiene ese toque tan loco han final que me tiene bastante ganado. Eso si, con la segundo no llegue a congeniar mucho, pero le atribuyo ese valor que tiene al final y las sorpresas que desata por el camino. Un abrazo^^

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    1. Mi favorita también es la primera, es muy muy buena. Creo que también leí tu reseña y pensábamos muy parecido. Esta tarde quiero pillarme Rojo Alma, Negro Sombra, a ver qué tal ^^ Un besote :D

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