jueves, 23 de marzo de 2017

~Reseña~ Ecce monstrum, un bestiario contemporáneo


Si tuviera que describir esta colección de Fata Libelli con una palabra, tengo claro cuál sería: escalofriante. No falla la capacidad de sus editoras para traernos obras de una calidad excelente pero quizá poco conocidas. Yo misma he llegado a este recopilatorio por casualidad, pero quizá vaya siendo hora de dejarnos atrapar entre la música que siempre acompaña sus publicaciones e ir, poco a poco, disfrutando de su trabajo.

Si bien es cierto que disfrutar quizá no sea la mejor expresión para definir lo que se siente al enfrentarte con estos seis relatos de Nathan Ballingrud. Todos ellos proceden de North American Lake Monsters, la colección que ganó (ex aequo) el Premio Shirley Jackson en 2013. Es una narración oclusiva, tensa, desagradable. Porque el autor nos pone tras los ojos de los propios monstruos, y los monstruos visten piel de hombre. Hombre en el sentido menos amplio de la palabra. Nos protagonistas de estas historias son varones y no creo que sea fruto del azar, aunque quizá no todo el público sea capaz de percibir la relevancia que tiene este hecho.

No soy muy dada al terror, aunque reconozco que es un género de lo más sugestivo; por lo general me suele generar cierta ansiedad e incomodidad. Esto, por supuesto, no es nada malo: de eso va el tema. Pero con Ecce monstrum, esa sensación ha sido un continuo durante toda la lectura. Y eso es gracias en parte a la gran traducción de Silvia Schettin y la caracterización de los personajes. Explorar la bestia intrahumana es algo con lo que se suele jugar bastante (tanto en terror como en otros géneros), pero Ballingrund lo hace de forma espeluznante y violenta a pesar de lo pausado de su prosa. Es una patada en la boca del estómago, como bien dicen desde la propia editorial.



Los protagonistas tienen historias muy diversas. Son maltratadores, expresidiarios, alcohólicos... Pero violentos, siempre violentos, de una manera u otra. Y, sobre todo, violentos contra la mujer. Esto no es algo que se vea de manera explícita en todos ellos. Son comentarios, gestos, cosas en algunos casos muy sutiles. Pero se crea una atmósfera en la que yo, como mujer, me he sentido mucho más vulnerable. Porque estos hombres parecen mirar siempre trozos de carne, posesiones de las que se sienten dueños. Incluso aunque esas mujeres sean sus madres o sus hijas, incluso cuando parecen querer salvarlas por amor, me ha dado la sensación de ser un amor tan egoísta que me daba auténtico pavor.

Por otra parte, algunos de los relatos no parecen tener una trama cerrada, quedan en suspenso. No tiene por qué ser algo negativo, pero siempre se queda en el aire esa percepción de que le falta algo. Y para mí tiene que ser muy buena la historia para que sea suficiente, cosa que no ocurre con todos.

No os fiéis de su tierna apariencia. Esta es la mirada de «Os vais a cagar».

La colección arranca con «El buen marido», en mi opinión el mejor. Me fascinó desde el principio, camina entre la realidad y lo imposible con una facilidad arrolladora. «Estación de paso» goza de una imaginación sublime y la duda sobre si lo que vive Bertrand es una alucinación suya o no te mantiene en vilo durante todo el relato. «Bajo el sol abrasador» quizá sea el más convencional, dentro de lo que es el conjunto, y aun así me ha encantado el declive del protagonista. «Monstruos de los lagos de Norteamérica» posiblemente sea el más violento, pero también el que más impresión da de ir a la deriva; parece más enfocado a mostrar una actitud. «Los monstruos del cielo» muestran cómo la mente puede perderse cuando algo importante en la vida se rompe. «Acre salvaje» sigue la misma idea, pero de una forma menos sentimental y más demencial. No he querido contar exactamente de qué va cada uno porque creo que merece la pena descubrirlo por uno mismo, es parte del encanto.

No todos los relatos proporcionan el mismo efecto ni están al mismo nivel, sin embargo el conjunto es muy bueno. Ya no solo por lo que cuenta o el trasfondo, sino por cómo lo cuenta. A pesar de los cambios de narrador o los saltos temporales, cada historia guarda una gran cohesión, y eso es gracias a la prosa del propio Ballingrud. Al cuidado de los detalles, del tono, de las metáforas. Su estilo te envuelve y te introduce de lleno en un encuentro visceral con un monstruo que ninguno queremos ser.




Título: Ecce Monstrum
Autor: Nathan Ballingrud
Traductora: Silvia Schettin
Editorial: Fata Libelli
Año de publicación: 2016
Precio: 4,90€ (ebook)





Dalayn
Lectora por vocación. Arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.

lunes, 20 de marzo de 2017

~Cine~ La bella y la bestia, o riesgo cero ante la multitud


No creo ser lo suficiente cinéfila para afirmar de forma categórica la falta de ideas de Hollywood, así que me remito a las palabras de mi señor becario. No es que la nueva versión de La Bella y la Bestia se parezca en algo a Stranger Things, pero apela al mismo sentimiento: la nostalgia. El hecho de que a la sesión que fui asistiera un 70-80% de público noventero así lo confirma. Íbamos a ver la versión de Disney con animación 3D y la cara de Emma Watson, y en ese sentido la película cumple su función.

Ahora bien, por mucho que mi yo fangirl se haya visto satisfecho y tuviera una sonrisa en la cara toda la película porque «qué bonito todo», la realidad es que me dejó fría, y que si me preguntan qué tal solo puedo decir «bueno, bien, entretenida». Sin embargo, me gustaría desglosar un poco qué aspectos me han gustado y cuáles no, hacer un poco de análisis para no quedarme en una mera conclusión subjetiva que viene dada por muchos factores.

jueves, 16 de marzo de 2017

~Relato~ Días en reflejo


¿Quién serás hoy? Apareces desdibujada entre las legañas que aún recuerdan otro mundo. Hoy ha sido un universo amable y la luz reflejada en los azulejos parece ahora más oscura. Te lavas la cara, olvidas el sueño. El tamaño de las ojeras es lo único que diferencia el ayer del mañana. Las manchas no han desaparecido, las incipientes arrugas no se han estirado. Tendrás que pintar la alegría en tus párpados caídos. A la gente no le gusta ver caras tristes.

El armario sigue vacío, aunque en las perchas no quepa nada más. Nunca tienes qué ponerte. Demasiado corta, demasiado larga, esta te hace gorda, aquella dejó de venirte hace tiempo. Demasiado escote, demasiado cuello, demasiado transparente, demasiado ajustada, esta te marca demasiado el pecho, aquella no oculta esos kilos que deberías haber perdido. Las horas de gimnasio nunca son suficientes; deberías ser más estricta con la dieta. A nadie le gusta ver lo poco que te cuidas.

martes, 14 de marzo de 2017

~Reseña~ Rojo y Oro, o el amor fraternal contra el egoísmo divino




El oro de los dioses es una cárcel en la que Orión se ha visto atrapado desde que nació. El rojo de la sangre es lo que Asteria vive cada día desde que le arrebataron su hogar, a ella y a sus hermanas. Ambos son prisioneros y ambos quieren ser libres. Pero ninguno conocerá las consecuencias de sus actos hasta que sea demasiado tarde.

Rojo y oro comienza con una confabulación y una traición, con alianzas no buscadas y verdades ocultas. Mentiras, mentiras por todas partes. Realidades demasiado crueles para cualquiera que no tenga icor dorado en las venas. Una historia que, aun pudiendo ser considerada para un público juvenil-adulto, me parece más madura que las publicadas anteriormente, lo cual es un buen signo de que Iria y Selene van evolucionando.

lunes, 6 de marzo de 2017

~Reseña~ Mala Sangre, o el poder que corrompe sin remedio




En Waukegan, Illinois, todo es como Jesse Delany odia que sea. Tranquilo y pacífico en apariencia, el pueblo donde vive nuestro protagonista guarda el terror en las entrañas de sus habitantes. La ira se desata dentro de su propia casa, o entre su familia y la de los McGuire. La fuerza manda sobre la lógica, la violencia sobre el amor. Y Jesse no es más que el hijo menor de un teniente que combatió en la Guerra de Secesión, alguien que cree que estudiar es solo cosa de inútiles o políticos, no de verdaderos hombres, mientras Jesse solo quiere leer y aprender.