sábado, 2 de septiembre de 2017

En Juego de Tronos no sobrevive nadie... a los spoilers


Entrada vuelta y vuelta de campofrío. Del frío va la cosa. Del invierno. De cómo algunos sobreviven a él calentándose a base de spoilers mientras otros nos echamos la manta a la cabeza para no ver nada. Con spoilers hasta Danza de dragones, aviso.

Así voy yo, con una manta en pleno verano. Desde hace tres temporadas. Intentando no enterarme de nada igual que yo estuve sin abrir la boca durante 4 temporadas por algo que llaman respeto pero que está en peligro de extinción en la RAE y en el mundo entero. Ya os lo digo: no lo conseguí. La quinta temporada podría contarla entera sin haberla visto. En la sexta mejoré el sistema de protección y conseguí esquivar las balas (menos la de Hodor, que era muy bestia) hasta el comienzo de la séptima (sí, tal cual), cuando empezaron a rodar imágenes de la temporada anterior. De hecho, casi todo lo que he visto de la séptima han sido imágenes. Con sus memes correspondientes, no sea que dejemos algo a la imaginación.

Esto ya pintaba mal. Sobre todo cuando dijeron que Jaime iría con ellas.

¿Por qué dejé de ver Juego de Tronos a partir de la 5ª temporada?

La razón es simple: ya no había libros en los que basarse. Había una trama que sí, pero las demás no. Y todo lo que la serie se había salido de los libros había sido más bien una patata mal cocida: quemadita por un lado y cruda por el otro. Así pues, yo no quería saber de esa historia en esas condiciones (en serio, me iba a cabrear muchísimo con la trama dorniense, lo sé). Porque para mí Canción de Hielo y Fuego es importante, no solo a nivel literario, y me importa más disfrutar la historia del mismo modo en que la disfruté cuando la conocí que conocer el final a toda costa pase lo que pase. Hay más series que ver, más libros que leer. No tengo por qué hacer lo que hace TODO el mundo. Sin embargo, parece que eso ya no es una opción. La libertad individual se acaba cuando uno no tiene ganas ni de poner «Aviso de spoiler» o algo por el estilo. No vaya a ser que alguien pueda elegir no verlo. Ah, bueno, sí puede. Huyendo de las RRSS por el resto de su vida. A mis padres les funciona.

Pero si en la serie no va a pasar lo mismo que en los libros…

Pero el final es el mismo. Por Dios, que llevo diciendo que Caramanchada SABE COSAS desde Choque de Reyes para nada. Y Martin tiene un problemón en Meereen ¿para qué? Si a Xaro Xhoan Daxos se lo cargan ya en la segunda temporada. Por no hablar del rollo de Aegon…

Canción no solo son las sorpresas y los cliffhangers, es cierto. Es la evolución de los personajes, cómo aprenden o qué consecuencias tienen las estupideces que cometen. Pero eso no significa que se pueda obviar el trabajo de encajar piezas que hay detrás. Los lectores hemos vivido de teorías desde 1997 (en mi caso, desde 2006). Yo quiero seguir leyendo con esas teorías y no con otras supeditadas a quién sale o deja de salir en la serie. Puede que parezca una tontería, pero es mi tontería. Algunos se tiran agua hirviendo por la cabeza y bien que les ríen la gracia, ¿no? No quiero estar leyendo a Arianne o Aegon y pensar: estas mil páginas se las podría haber ahorrado porque van a acabar en nada. Que a lo mejor me sorprende y es totalmente diferente, pero no lo voy a disfrutar de la misma manera.

Creo que tengo derecho (y todo el mundo lo tiene) a elegir por qué lado conozco una historia, y del mismo modo que ESDLA lo conocí por las películas y luego me leí los libros, Juego de Tronos lo quiero conocer por los libros y luego ya veré la serie. Cuando yo quiera. Que la voy a ver. Lo que no sé es por qué si digo que no he visto Pulp Fiction la gente responde: «uy, pues no te cuento nada, que tienes que verla» y cuando digo que no he visto Juego de Tronos, todo es «buaaah pues te has perdido esto, esto y aquello». Eso se llama ir a joder, así, con todas las letras.

El público audiovisual no es el mismo que el público lector

O al menos esa es mi percepción. Yo recuerdo ver los inicios de la serie con mis amigos lectores, calladitos, comentando en grupitos cerrados entre nosotros, esperando a ver las reacciones de los no lectores. ¿Recordáis los vídeos de cuando la muerte de Ned o de la Boda Roja? Son épicos. Nos callábamos porque nosotros habíamos pasado por ahí, por esa sorpresa, y queríamos que los que no habían pasado por allí lo hicieran del mismo modo. Y eso que ambas cosas se ven venir, sobre todo en los libros, pero en el caso de Ned aún no somos conscientes del peligro de muerte que corre cada personaje, mientras que en la Boda Roja nunca esperamos que sea TANTO.

Al público audiovisual, independientemente de que haya sido lector o no, estas cosas le importan un pito. O esa es la sensación que a mí me da. Porque si «el gordo de mierda no quiere terminar sus libros no nos vamos a esperar» (¿qué os decía del respeto y eso?). Oye, pues yo sí quiero esperarme. Quiero que Martin se quite presión, trabaje con tranquilidad y mejor y se olvide de todas las mierdas y amenazas que recibe porque necesita más tiempo para acabar una saga complicada, con muchos giros y que ahora tiene que combatir contra su propia serie. Sí, George se equivocó haciendo cuentas y vendió los derechos antes de tiempo, porque él nunca ha cumplido los plazos que se ha autoimpuesto, por las razones que sean. Y porque he vivido situaciones similares (no a ese nivel, pero comparable), puedo decir que la persona que peor lo pasa y que peor se siente por eso es él mismo. Ni los guionistas de la serie, ni los editores, ni los traductores, ni los lectores que estamos esperando, ni los que se han cansado de esperar. Ninguno tiene más jodidas ganas de acabar Canción de Hielo y Fuego que George R.R. Martin. Y que se equivocara no le da derecho a nadie a tirarle mierda encima y de hacérnoslo pagar a los que queremos seguir esperando como si la serie no existiese.

Cuando la Boda Roja. Ahora no quieren que vuelva a pasar.

Pero hay gente que se pasa con lo de no querer spoilers

Hay gente para todo. Yo no tuve problema con lo de Hodor ni en saber que Jon Nieve seguía vivo. Son cosas que se deducen. Igual que la cubierta de la edición española de Danza de dragones. Lo importante no es ese suceso en sí sino cómo se ha llegado a él y qué consecuencias va a tener. Es igual que lo poco que le ha gustado a algunos la evolución de Sansa. Eso es algo que puede ser completamente diferente en los libros ya que su trama va a ser, seguro, distinta. El problema viene cuando hay sucesos en sí que sí son importantes. Como por ejemplo (y aquí van cositas de la 5ª) que Stannis haya dejado de aparecer o lo de Shireen. Oh, sí, lo de Shireen me cabreó muchísimo. Porque pistas en los libros no había. Y un montón de teorías se cayeron con ella. ¿En serio me tiro tres años callándome lo de la Boda Roja para que al día siguiente del capítulo vea una imagen de Shireen en una pira? Así, sin más, sin vaselina ni nada.

Porque esa es otra. A cada temporada, más prisa se tiene que dar uno en ver el capítulo. Al principio era una semana, hasta que la echaban en Canal+. Luego la cadena empezó a darse prisa para evitar en lo posible las descargas ilegales, y el margen era el día siguiente de la emisión en EEUU. En sus RRSS, Canal+ te iba contando el capítulo paso a paso, por lo que si, por lo que fuera, eras de los que veía la serie en la segunda sesión, más vale que no fueras seguidor suyo. En las últimas temporadas ya ni podías esperar a la emisión en castellano. El lunes por la mañana empezaba todo a llenarse de spoilers, que parecías ir pisando un campo de minas. Ahora, con HBO y Movistar TV, hay mucha más gente que lo ve a las 3 de la mañana. O a las 7 cuando se levanta. O mientras va en tren al trabajo. No importa cómo, a eso de las 8, las RRSS son impracticables para todo aquel que quiera llegar virgen al capítulo. Ya no estoy hablando de gente como yo, que lleva varias temporadas sin ver la serie, sino de gente que la ve al día siguiente y ya se sabe de pe a pa lo que va a ocurrir porque la gente es incapaz de cerrar el pico.

He visto reducciones al absurdo peores, creedme.

Pero es que tenemos derecho a hablar de lo que queramos

Y yo a no leer lo que no me interesa. Por eso tengo filtros en twitter, en facebook y hasta en el propio navegador. Y aun así me entero de cosas. Porque las imágenes no se pueden filtrar, y porque hay asuntos que no prevés y antes de darte cuenta ya te has enterado de lo que pasa.
Esto no es problema de que la gente necesite hablar y comentar la serie que está viendo. Esto es problema de que a algunos no les preocupa lo que a otros les pueda o no les pueda molestar con respecto a Juego de Tronos en específico. Porque Juego de Tronos es un boom mundial y en la cabeza de muchos TODO EL MUNDO tiene que estar viéndola. Es como un partido Barça-Madrid. Te lo tienes que tragar sí o sí aunque no te guste el fútbol.

¿Y por qué creo que es cosa de Juego de Tronos en específico? Porque incluso con todo el jaleo de la no-renovación de Sense8 he podido ver las dos temporadas de la serie sin saber nada más que «menudo cliffhanger que se queda al final de la 2». O porque hace dos semanas que está disponible The Defenders y solo sé que «no está mal» y «Iron Fist es un truño». La gente habla de ello, sí, pero sabiendo que hay gente que no lo ha visto y dándoles la oportunidad de verlo del mismo modo que lo han visto ellos. Con Juego de Tronos no pasa. Se ha formado un bucle en que tienes que ser el primero en verlo para que no te spoileen y el primero en comentarlo porque madre mía lo que acaba de pasar, esto no me lo puedo callar. Y así.

Creo, y no me parece estar diciendo una locura, que no es tan difícil cuando se va a hablar de algo de esto en público advertir que hay spoilers y luego ya el que siga ya sabe a qué atenerse. O no compartir imágenes porque hay gente que se espera a verla del tirón, o porque por circunstancias personales no puede ir al día. No se trata de no hablar de ello, sino de ser un poco adultos y respetar a los demás igual que nos gusta que nos respeten a nosotros. Hay gente a la que no les importan los spoilers, estupendo. Hay otros que no les importan hasta que se topan con que le spoilean su serie favorita, y entonces todo es llanto y rechinar de dientes (por algún sitio se aprende). Y hay gente que sí nos importan, sobre todo algunos muy bestias. Creo que no es tan complicada la convivencia. Pero claro, para eso hay que dejarse de mirar el ombligo, y eso es algo bastante complicado hoy en día.



PD: Para twitter están muy bien silenciar palabras, para FB uso un addon llamado FB Purity y para Google Chrome hay una extensión llamada «Game of Spoilers» que tapa todo lo que considere como tal. No sirve para todo, pero ayuda.




Dalayn
Lectora por vocación. Arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.