Blog de literatura fantástica

  • Cazadora de sueños

    En Libros Prohibidos podéis leer este relato corto de fantasía oscura. ¡Felices sueños!

  • El pasado es un cazador paciente

    A caballo entre lo onírico y lo distópico El pasado es un cazador paciente es una historia inquietante y evocadora a partes iguales.

  • Días en reflejo

    Un relato corto sobre los pequeños lastres que vivimos las mujeres a diario. Se lee en 10 minutos.

  • Izahi, a tus hijas

    Las izahikaris viven en comunión con la tierra, pero Saha anhela ir más allá, al mundo prohibido bajo las olas. Atrapada entre sus deseos y sus obligaciones, el miedo le impide encontrar la salida. Izahi, a tus hijas, habla de la amistad y del camino para encontrarse a una misma. ¿Será capaz Saha de desafiar las normas para conseguirlo?

  • "El Mar del Sepulcro"

    Ige es diferente. Su mejor amigo ha muerto por ser diferente. ¿Conseguirá encontrar un hogar al otro lado del mar? ¿Podrá convivir con Olu, la inteligencia artificial que odia y siempre la acompaña?

viernes, 4 de marzo de 2016

Querida abuela

Querida abuela:

No sé si volverás a decirme hola con tu sonrisa desdentada, pero sé que yo no te voy a decir adiós.

No se puede decir adiós a tantos recuerdos. A los viernes que pasamos viendo Cruz y Raya y los sábados en el corral. A las películas de Cantinflas. A las tartas de chocolate que aún te pedimos que hagas. A los mantecaos y los rollos. A los monigotes de los pasteles sin cabello. A ti riñéndome por comerme la torta de carbonato cruda. A ti haciéndonos bocadillos porque los nuestros tienen siempre mucha harina.

Tampoco diré adiós a tu pelo blanco alborotado cuando te levantas. A los cuatro mejillones que te comes sin falta. A las pullas de todas las comidas. Porque por mucho que digan de los Soriano, unos tienen la fama y otros cardan la lana, y todos sabemos la mala leche de qué rama nos viene.

Abuela, solo han pasado veinte años, pero ya puedes estar contenta. Ve con cuidaico, ojo con las subías y las bajás de los sitios, no corras mucho que despacico también se llega y cuando llegues, dile al abuelo que a él tampoco le hemos dicho adiós y que os queremos.


Con todo mi cariño,

Tu nieta.


PD: Llama cuando llegues

jueves, 3 de marzo de 2016

~Reseña~ Soñando con bosques, o cómo una historia puede oler a madera vieja y tierra mojada


SINOPSIS
Isobe de Ilhah, hermana de uno de los señores más poderosos de Novana, observa impotente cómo su hermano y señor se enfrenta al nuevo rey Tearate y conspira para arrebatarle la corona antes incluso de que pase el período de luto por el anterior monarca. Aislada en una de las fortalezas del señorío de Teilhil y condenada a ser poco más que la dama de compañía de su sobrina Diaina, una niña capaz de escuchar la voz de los árboles y leer en sus raíces su futuro y el destino del mundo, Isobe trata de quedarse al margen de un conflicto en el que su familia busca las alianzas más inverosímiles para hacerse con la corona del difunto Kevol IX.
Sin embargo, cuando el nuevo rey desaparece y la Corte de Novana empieza a sospechar que ha sido asesinado antes de que pueda ponerse la corona sobre la cabeza Isobe se convertirá sin desearlo en la pieza clave de un juego en el que el poder se gana, o se pierde, con sangre.

Soñando con bosques es la primera parte de la precuela de El Segundo Ocaso. Esta en concreto tiene lugar unos 20 años antes del inicio de La Elegida de la Muerte (cuya reseña podéis leer aquí).

¿Y qué os puedo contar de esta novela corta? Pues que es un aperitivo indispensable para entrar de lleno en El sueño de los muertos (y creo que incluso para la saga). Magia, misterios, pasado y futuro se entrelazan entre las hebras de las intrigas palaciegas que parecen perseguir todas las cortes ridianas. En unas pocas páginas (yo lo tengo impreso del pdf que hay en la web de planeta y son 88 páginas, aunque también podéis encontrarlo en epub en lektu) la autora condensa la esencia de lo que nos vamos a encontrar en los siguientes títulos.

En primer lugar: la magia. Una magia antigua, casi perdida, enclaustrada en la savia de los árboles, los únicos que recuerdan lo que los hombres ya no quieren recordar. Y una niña, Diaina de Teilhil, una jovencita que puede oír los recuerdos de los árboles y aún más: puede oír sus sueños. Y cuando los árboles sueñan, «lo que ven es el futuro».

Y en segundo lugar: la política. En unos pocos miles de palabras Virginia nos cuela una trama de intriga y traición que además resulta hasta divertida. No he podido evitar reírme con Tearate y también con Kaoge de Venver. Los diálogos son frescos y naturales y llevan gran parte del peso de esta trama.

Todo siempre envuelto con la prosa cuidada que caracteriza a la autora de El Segundo Ocaso, que no desperdicia la oportunidad para dejarnos con la miel en los labios.

Así que si aún no habéis empezado con esta saga y os asusta enfrentaros con las 560 páginas de La Elegida de la Muerte, esta es una gran oportunidad para introduciros en Ridia y quedaros atrapados por sus redes. ¡Y no le quitéis el ojo de encima a Angarad!

PD: Si queréis saber más sobre el Segundo Ocaso podéis seguir investigando en el blog o en la web oficial de la saga.

martes, 1 de marzo de 2016

~Reseña~ El Segundo Ocaso, el Grimdark español


Ayer fue un día especial. Además de ser 29 de febrero (cosa que, para los despistados, ocurre un poco de uvas a peras, cosas de la vida), o quizá precisamente por ello, salió a la venta la cuarta entrega de la saga de El Segundo Ocaso: Títeres del Azar.

Ya la había comentado alguna vez por aquí cuando hice las reseñas de la parte I: La Elegida de la Muerte y la parte III: Entre las dos orillas (lo sé, me falta la parte II, en nada le pondré remedio). Es una de las sagas aún inconclusas que me tienen ahí en vilo, pero que van saliendo con mucha más puntualidad que otras (ejem, Martin, ejem, Rothfuss). Y que además tienen sello español.

Quizá por eso mismo, por ser española, se conoce menos. Pero a mí me enamoró desde (no diré el primer párrafo, quizá tardara un poco más, aunque la profecía inicial le dio muchos puntos) que cierta Signo se incrusta en la frente de Issi. Y ya con el primer «íiiiiii» del emperador de Monmor se ganó mi total devoción.


El Segundo Ocaso me recuerda mucho (muchísimo, aunque de una manera muy distinta al mismo tiempo) a Canción de Hielo y Fuego (que al fin y al cabo sigue siendo mi saga favorita por multitud de motivos que algún día contaré), aunque al principio tiene un extra que la segunda no tiene. Si habéis leído (olvidaos de la serie de HBO, estamos hablando de los libros) la saga de Martin (y si no, os lo cuento un poquito sin spoilear), en el primer libro prácticamente todo el contenido es el entramado político que conforma la esencia de Poniente. Apenas hay indicios de magia (más allá del prólogo, que siempre es especial). En los siguientes volúmenes vemos cómo la presencia de la magia se va acentuando a través del hielo y el fuego (sobre todo el fuego, en sus distintas formas).

En El Segundo Ocaso la magia siempre está presente en alguna de sus tramas con una gran fuerza. Siempre hay una vertiente política, de intrigas palaciegas, estrategias sobre conquistas, guerras, etc., pero también hay magia. En formas muy diversas. Hay magia en la Vida y en la Muerte. Hay magia en los sueños y la barrera que separa el mundo real de todos los demás. Hay magia ancestral que muchos han olvidado y que los árboles recuerdan. Hay magia tatuada de azul en la frente de los llamados bárbaros. Hay magia en la tierra, en la arena del desierto. Hay almas talladas en roca. Hay fuerzas sobrenaturales que se están enfrentando continuamente con cada acción de un personaje.


Quizá esto sea lo que más me ha atrapado de esta saga. Que al final la magia se entrelaza con la realidad sin que entendamos muy bien por qué. Hay dos juegos: al que estamos asistiendo como espectadores y otro superior que intuimos, que nos sobrecoge, del que queremos saber más y del que poco a poco se nos van desvelando cosas como si fueran caramelos. A la autora, Virginia Pérez de la Puente, se le da muy bien sin duda jugar con los lectores y los personajes. Porque ellos saben de ese otro juego tanto como nosotros.

Ése es otro de los grandes puntos fuertes de esta serie de novelas: los personajes. Keyen, Danekal, Adelfried, Tije, Diaina, Angarad… en general son personajes muy bien construidos, con unas voces muy diferenciadas. Son personajes de los que te enamoras, con los que ríes y con los que sufres. Hasta la Muerte acaba cayéndote simpática (no tanto como la de Pratchett, pero se acerca).

Y luego está todo el mundo que hay detrás, sobre el que se asienta todo: Ridia. Un mundo muy bien trabajado, con mapa del continente, de ciudades, un calendario propio y una vasta colección de citas de libros y anales ridianos que van completando cada capítulo. Encontramos distintas civilizaciones, además de la típica sociedad asentada en el medievo que encontramos en las novelas de fantasía, también hayamos poblaciones más místicas: los he-ranne, los tikën, las tribus monmorenses. También coexisten distintas religiones, algunas que incluso se creían extintas. Hay un antes y un después del Ocaso y hay una consecución de eventos que nos van llevando poco a poco al Segundo. Esto se ve muy bien en las precuelas y en información que encontramos en la web de la saga. En definitiva, una pasada de información que Virginia sabe dar en pequeñas dosis, aunque al principio pueda parecer abrumadora.


De hecho, una de las cosas positivas que tiene es que las dos primeras partes son autoconclusivas e independientes y transcurren casi simultáneamente en dos lugares opuestos de Ridia, con lo que la cantidad de información que recibimos de golpe es bastante menor. Quizá por eso cuando todas las tramas se unen en el tercer volumen se disfruta tanto, porque tenemos ya toda la mezcla (o casi toda, que luego no paran de añadirse ingredientes nuevos) y podemos tener una visión global.

A pesar de que son libros que aparentan ser largos, su estructura ayuda a que se lean bastante rápido, pues los capítulos suelen ser cortos y van pasando de una trama a otra, con lo que el ansia por seguir leyendo puede llegar a ser muy fuerte (hasta el punto de dormir muy poquito por la noche, podríamos decir).

Como podéis ver, me apasiona bastante esta saga y tengo unas ganas inmensas de leerme la nueva entrega que acaba de salir a la venta. De momento (mientras «el tocho» llega a mis manos) estoy aprovechando para leer las precuelas, que son novelas cortas con personajes que encontraremos después en la saga principal y con algunos detallitos que pueden ser claves más adelante. Y durante este mes me dedicaré a hacer reseñas y a contar cierta información extraída de los libros (con el permiso de la autora) y a exprimir todo lo que pueda de El Segundo Ocaso.

Y recordad siempre: tened cuidado con lo que soñáis.


PD: Si queréis saber más sobre el Segundo Ocaso podéis seguir investigando en el blog o en la web oficial de la saga.
PD2: Todas las imágenes han sido sacadas de la web de la saga: http://elsegundoocaso.blogspot.com.es/

domingo, 28 de febrero de 2016

~Relato~ Desfibrilando


Levitaba. Sentía que una nube bajo sus pies la impulsaba sobre los oscuros adoquines de la calle. No sabía cómo había llegado allí. A la puerta de aquel restaurante enclaustrado entre las fachadas destartaladas de una calle tan antigua como la humanidad.

El local no tenía mucha mejor pinta. Las placas de cerámica estaban partidas y algunos trozos yacían moribundos en el suelo. El ladrillo parecía más bien polvo aglutinado esperando a que alguien soplara para echar a volar. Las luces que colgaban sobre el dintel estaban en su mayoría fundidas. Pero ella se sentía feliz. Radiante.

La neblina se enredó entre los pliegues de su falda y la empujó hacia el interior. Echó un vistazo hacia atrás antes de cruzar el umbral. No recordaba haber pasado por allí. Los árboles deshojados apenas podían cubrir la luz mortecina que despedían las farolas. El coche en el que se había subido al salir de casa no estaba. Tampoco recordaba haberse bajado de él. Sólo la oscura carretera y las luces blancas y rojas intercalándose ante sus ojos.

Suspiró. En realidad, no le importaba. Había llegado hasta allí. Aunque no tenía muy claro si «allí» era a donde tenía que ir. Pero no pudo evitar sonreír cuando se giró y un desconocido con esmoquin la invitó a entrar.

—¿Delia Rox?

Ella asintió con una sonrisa y traspasó la puerta medio podrida.

Dentro todo era luz.

Su vestido rojo refulgía como el fuego entre colores tan variados que apenas podía ponerles nombre. El sonido de la algarabía quedaba amortiguado por el susurro de las telas frotándose entre sí. Aquello más que un restaurante, parecía una fiesta. Sus pies rebotaron en el suelo un par de veces siguiendo una música que no alcanzaba a escuchar y se dirigieron  prestos hacia uno de los camareros que portaban pequeños manjares en una bandeja. Delia flotó entre todas aquellas gentes, pero antes de llegar a su destino, alguien tiró de su brazo. La cara se le iluminó cuando el desconocido le pidió bailar.

Salieron a un patio exterior y las estrellas les recibieron entre risas. Sus murmullos le cosquilleaban los pies mientras danzaban como en esas películas de época donde todo era brillante y majestuoso e irreal.

Irreal. Tanto como aquel restaurante, sus luces, sus canapés, sus tejidos y sus estrellas risueñas. Tanto como aquel desconocido que al mismo tiempo le resultaba extrañamente familiar. En aquel instante le pareció flotar un poco menos y la sonrisa se diluyó en sus labios. El extraño le preguntó algo, pero ella ya se alejaba entre las mesas, dejando atrás la musiquilla celestial que acentuaba aún más la sensación ilusoria que rodeaba todo aquel espejismo.

Delia se topó con un muro infranqueable de mesas abarrotadas y guirnaldas fulgurantes. Esquivó las faldas y zapatos que salían a su paso, empujada por la misma fuerza invisible que la había guiado hacia el interior. Sabía que algo no funcionaba, pero no podía dilucidar exactamente el qué. Recordó el coche, la carretera, las luces… y luego aquella calle desvencijada y oscura que no sabría situar en ninguna parte. Un creciente nerviosismo se aposentó en su cuerpo y notó el frío ascendiéndole por los pies descalzos.

Absorta como estaba en sus cavilaciones, no vio venir la figura que la bloqueó brevemente, lo suficiente como para desestabilizarla en su carrera y hacerla caer. Con la mano temblorosa aceptó la ayuda que le brindaron para levantarla, y las filigranas de sueño que aún empañaban su mente se deshicieron cuando reconoció la mirada del hombre que le tendía la mano. Su eterna sonrisa apenas dejaba entrever su mirada azul entre las pequeñas rendijas de sus ojos.

Pero no podía ser.

De repente se encontró sola, y recordó que había más gente con ella cuando se dirigían hacia el restaurante. Entre las luces zigzagueantes se colaban las risas cristalinas de sus amigas. Miró alrededor y no las vio. Todas las caras eran un borrón luminoso menos la que tenía frente a ella.

Sabía que en otro momento, hacía tiempo, hubiera saltado de emoción, pero no era el momento. Porque Robin Williams estaba muerto. Y eso significaba que ella lo estaba también.

Echó a correr sorteando los obstáculos, deslizándose entre la multitud que abarrotaba aquel lugar. Tan llenos de vida. Tan muertos.

Veía la puerta al fondo, perfecta en su marco de acero, tan distinta de cómo se veía desde fuera. Después de lo que le parecieron siglos logró alcanzarla y la abrió de un tirón. El aire de la calle era fresco y olía a podredumbre. Antes no lo había notado, tan encandilada como iba en su nube. Se tapó la boca y la nariz con una mano y echó a correr calle abajo, desde donde recordaba haber llegado. Las farolas y las ramas agónicas la persiguieron hasta que la oscuridad no la dejó ver nada más que negrura. Las formas, los sonidos, hasta los olores desaparecieron en un suspiro.

Un intenso dolor le atravesó entonces el pecho. Parpadeó y unas luces rojas giraron en sus retinas. Sintió que todo le daba vueltas. Unos rostros desenfocados parecían observarla desde lo alto. El aire entró de golpe en sus pulmones. Vio el coche que se cruzó frente al suyo en mitad de la autovía. Sintió el volante rotar entre sus manos. Todo se puso boca abajo.

Delia intentó incorporarse, pero unas manos la frenaron. El mundo dolía y tenía frío. Pero poco a poco todo fue desapareciendo. Sus músculos se aflojaron y su mandíbula se destensó. Lo último que vio antes de dormirse fue la tierna expresión de Robin Williams diciéndole adiós.



jueves, 25 de febrero de 2016

~Reseña~ Neimhaim, o cómo la épica española te puede dejar sin aliento




Una profecía señala a los clanes Djendel y Kranyal que deben unirse en tiempos de adversidad. Juntos fundan un nuevo y próspero reino llamado Neimhaim, donde la hija de Gursti Bäradlig, líder de los Kranyal, y el hijo de Adroon, guía espiritual de los Djendel, se convertirán en los primeros reyes de una nueva dinastía legendaria. 
Tras su nacimiento, Ailsa y Saghan deberán superar muchas y complicadas pruebas para cumplir la profecía; para ello se criarán en una península solitaria y salvaje, y aprenderán, bajo condiciones extremas, el arte de la espada y habilidades sobrenaturales conocidas como los 'dones'. Entre ellos crecerá, de manera inexorable, un vínculo especial y potentísimo que será a la vez su mayor don y su mayor debilidad.Pero a pesar de sus esfuerzos y de las promesas divinas, el futuro de Neimhaim tiene un poderoso enemigo: Nordkinn, un inmortal caído en desgracia que tiene sus propios planes para los herederos y para todo el reino.


Hace tiempo que no publicaba ninguna reseña, pero es que casi 900 páginas no se leen en un día. Aunque bien es cierto que si Neimhaim peca de algo, no es precisamente de ser aburrido.

Neimhaim, los hijos de la nieve y la tormenta, narra las aventuras y desventuras de dos jóvenes destinados desde antes de su concepción a ser los reyes de un nuevo reino creado mediante la unión de dos clanes tradicionalmente enfrentados: los kranyal, el pueblo guerrero, y los djendel, un pueblo más bien espiritual que vive en consonancia con la Gran Madre. Ambos, Ailsa y Shagan, son los Esperados Blancos según una profecía que anuncia el regreso de la estirpe de los Antiguos, una raza creada por el Padre de Todos para combatir en su ejército en el Ragnarök. Suena épico, ¿verdad?

La novela comienza con una invasión que desencadena la unión de los dos clanes y la creación del reino de Neimhaim. Y a partir de ahí vemos crecer poco a poco a los personajes hasta que son llamados a cumplir su destino. Una de las cosas que quizá pueden sorprender pero que se agradecen enormemente es que continuamente están pasando cosas. El ritmo es constante, se acelera en los momentos de clímax pero el resto del libro se mantiene. Quizá baja hacia la mitad del libro, sin embargo luego se recupera hasta llegar al épico final que no deja indiferente. Considero que puede resultar difícil conservar la atención del lector en un libro tan largo, pero Aranzazu lo hace verdaderamente bien.


Aunque los protagonistas son Ailsa y Saghan, en Neimhaim encontraremos otros personajes que, al menos a mí, me han resultado hasta más interesantes: Vije o Eyra, por ejemplo, Nesbyen o Hoffdakulur. Hay una buena cantidad de secundarios que tienen un peso importante en la trama y que son descritos poco a poco a través de sus acciones a lo largo de la novela. Ese es un aspecto que me ha encantado, ya no solo respecto a los personajes sino también a la ambientación. Aranzazu realiza un gran trabajo de caracterización, con pequeñas pinceladas, con soltura y efectividad.

Y luego está Nordkinn, por supuesto. Un dios desterrado que utilizará a los Herederos para conseguir su ansiada venganza contra el Padre de Todos y todo Asgard. El punto fuerte de este personaje es el aura de misterio que lo envuelve hasta el final, pues sus planes se van conociendo poco a poco y se le da muy bien jugar al despiste. Y aunque es el villano y es un dios, en el fondo tiene unas motivaciones muy humanas que lo llenan de claroscuros.

Otro aspecto importante que no quiero dejar de mencionar es lo bien tratados que están los personajes femeninos. Dentro de Neimhaim no hay discriminación por sexos, y tristemente no es algo usual en una novela de corte épico. Creo que el hecho de no tener que estar detrás de nadie, de no tener que trabajar desde las sombras, le da mucha más libertad a los personajes femeninos para desarrollarse. Ailsa es una gran guerrera y en ningún momento se duda de ella por su condición de mujer. Tampoco de Eyra, Yrnut o Vinka (y algunas más). Su valía se mide por sus capacidades y sus acciones, y eso le da un valor añadido a la historia.


En general me ha gustado y quizá el problema que he tenido con él ha sido más personal que otra cosa. Me encantan las profecías, cómo se retuercen sus significados y cómo las tramas se entrelazan hasta llegar al clímax. Además el estilo está muy cuidado (a veces un poco recargado), están muy bien compensados los momentos de descripción con los de acción. Pero me ha dejado fría. Correcto, entretenido, pero frío. No he conseguido conectar con los personajes (quizá Eyra es con la que más he empatizado). Me han parecido muy lejanos y, quizá sea estúpido decirlo así, épicos. Estúpido porque al fin y al cabo es una novela de fantasía épica (no ha habido decepción, la novela te da lo que te dice, no hay engaño). Y puede ser que haya descubierto que no es el tipo de historia que disfruto al 100%. O que no era el momento de leerla. Eso sí, el mundo que ha creado la autora, su conexión con la mitología nórdica y la descripción de los escenarios me han encantado. También los extras que hay en su web (sobre todo los mapas, soy muy friki de los mapas). 

En resumen, Neimhaim es una historia que promete acción y aventuras en cada capítulo, bien construida, con un trasfondo bien asentado. Aunque vaya a haber una continuación es autoconclusivo, así que podéis leerlo sin miedo a quedaros a mitad. A mí no ha acabado de llenarme, pero no dudo en que debéis darle una oportunidad, sobre todo si os gusta la fantasía épica. Es una historia que merece la pena ser leída. Se nota lo trabajada que está y el mimo que le ha puesto la autora. Y cuando una novela trasluce eso, de una forma u otra esa sensación se instala en el lector. A mí me ha ocurrido y espero con muchas ganas la segunda parte. No os va a decepcionar.




Título: Neimhaim
Autor: Aranzazu Serrano Lorenzo
Editorial: Fantascy (PRH)
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Año de publicación: 2015
Nº páginas: 864
Precio: 21,90€ / 9,99€ (ebook)


PD: Las imágenes están extraídas de la web de la novela (http://www.neimhaim.com/) y pertenecen a Fantascy y su autora (que por cierto, dibuja divinamente).






Dalayn
Lectora por vocación. (Medio) arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.
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