viernes, 4 de marzo de 2016
Querida abuela
Querida abuela:
No sé si volverás a decirme hola con tu sonrisa
desdentada, pero sé que yo no te voy a decir adiós.
No se puede decir adiós a tantos recuerdos. A los
viernes que pasamos viendo Cruz y Raya
y los sábados en el corral. A las películas de Cantinflas. A las tartas de
chocolate que aún te pedimos que hagas. A los mantecaos y los rollos. A los monigotes de los pasteles sin
cabello. A ti riñéndome por comerme la torta de carbonato cruda. A ti
haciéndonos bocadillos porque los nuestros tienen siempre mucha harina.
Tampoco diré adiós a tu pelo blanco alborotado cuando
te levantas. A los cuatro mejillones que te comes sin falta. A las pullas de
todas las comidas. Porque por mucho que digan de los Soriano, unos tienen la
fama y otros cardan la lana, y todos sabemos la mala leche de qué rama nos viene.
Abuela, solo han pasado veinte años, pero ya puedes
estar contenta. Ve con cuidaico, ojo con las subías y las bajás de los
sitios, no corras mucho que despacico
también se llega y cuando llegues, dile al abuelo que a él tampoco le hemos
dicho adiós y que os queremos.
Con todo mi cariño,
Tu nieta.
PD: Llama cuando llegues
jueves, 3 de marzo de 2016
~Reseña~ Soñando con bosques, o cómo una historia puede oler a madera vieja y tierra mojada
Dalayn
El Segundo Ocaso
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Virginia Pérez de la Puente
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SINOPSIS
Isobe de Ilhah, hermana de uno de los señores más poderosos
de Novana, observa impotente cómo su hermano y señor se enfrenta al nuevo rey
Tearate y conspira para arrebatarle la corona antes incluso de que pase el
período de luto por el anterior monarca. Aislada en una de las fortalezas del
señorío de Teilhil y condenada a ser poco más que la dama de compañía de su
sobrina Diaina, una niña capaz de escuchar la voz de los árboles y leer en sus
raíces su futuro y el destino del mundo, Isobe trata de quedarse al margen de
un conflicto en el que su familia busca las alianzas más inverosímiles para
hacerse con la corona del difunto Kevol IX.
Sin embargo, cuando el nuevo rey desaparece y la
Corte de Novana empieza a sospechar que ha sido asesinado antes de que pueda
ponerse la corona sobre la cabeza Isobe se convertirá sin desearlo en la pieza
clave de un juego en el que el poder se gana, o se pierde, con sangre.
Soñando con bosques es la primera parte de la precuela de El Segundo Ocaso. Esta en concreto tiene
lugar unos 20 años antes del inicio de La
Elegida de la Muerte (cuya reseña podéis leer aquí).
¿Y qué os puedo contar de esta
novela corta? Pues que es un aperitivo indispensable para entrar de lleno en El sueño de los muertos (y creo que
incluso para la saga). Magia, misterios, pasado y futuro se entrelazan entre las
hebras de las intrigas palaciegas que parecen perseguir todas las cortes
ridianas. En unas pocas páginas (yo lo tengo impreso del pdf que hay en la web
de planeta y son 88 páginas, aunque también podéis encontrarlo en epub en
lektu) la autora condensa la esencia de lo que nos vamos a encontrar en los siguientes
títulos.
En primer lugar: la magia. Una
magia antigua, casi perdida, enclaustrada en la savia de los árboles, los
únicos que recuerdan lo que los hombres ya no quieren recordar. Y una niña,
Diaina de Teilhil, una jovencita que puede oír los recuerdos de los árboles y
aún más: puede oír sus sueños. Y cuando los árboles sueñan, «lo que ven es el
futuro».
Y en segundo lugar: la política.
En unos pocos miles de palabras Virginia nos cuela una trama de intriga y
traición que además resulta hasta divertida. No he podido evitar reírme con
Tearate y también con Kaoge de Venver. Los diálogos son frescos y naturales y
llevan gran parte del peso de esta trama.
Todo siempre envuelto con la
prosa cuidada que caracteriza a la autora de El Segundo Ocaso, que no desperdicia la oportunidad para dejarnos
con la miel en los labios.
Así que si aún no habéis
empezado con esta saga y os asusta enfrentaros con las 560 páginas de La Elegida de la Muerte, esta es una
gran oportunidad para introduciros en Ridia y quedaros atrapados por sus redes.
¡Y no le quitéis el ojo de encima a Angarad!
PD: Si queréis saber más sobre el Segundo Ocaso podéis seguir investigando en el blog o en la web oficial de la saga.
PD: Si queréis saber más sobre el Segundo Ocaso podéis seguir investigando en el blog o en la web oficial de la saga.
martes, 1 de marzo de 2016
~Reseña~ El Segundo Ocaso, el Grimdark español
Dalayn
El Segundo Ocaso
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Virginia Pérez de la Puente
2 comentarios
Ayer
fue un día especial. Además de ser 29 de febrero (cosa que, para los
despistados, ocurre un poco de uvas a peras, cosas de la vida), o quizá
precisamente por ello, salió a la venta la cuarta entrega de la saga de El
Segundo Ocaso: Títeres del Azar.
Ya
la había comentado alguna vez por aquí cuando hice las reseñas de la parte I: La Elegida de la Muerte y la parte III: Entre las dos orillas
(lo sé, me falta la parte II, en nada le pondré remedio).
Es una de las sagas aún inconclusas que me tienen ahí en vilo, pero que van saliendo
con mucha más puntualidad que otras (ejem, Martin, ejem, Rothfuss). Y que
además tienen sello español.
Quizá
por eso mismo, por ser española, se conoce menos. Pero a mí me enamoró desde (no
diré el primer párrafo, quizá tardara un poco más, aunque la profecía inicial
le dio muchos puntos) que cierta Signo se incrusta en la frente de Issi. Y ya
con el primer «íiiiiii» del emperador de Monmor se ganó mi total devoción.
El Segundo Ocaso me recuerda mucho (muchísimo, aunque de
una manera muy distinta al mismo tiempo) a Canción de Hielo y Fuego (que al fin
y al cabo sigue siendo mi saga favorita por multitud de motivos que algún día
contaré), aunque al principio tiene un extra que la segunda no tiene. Si habéis
leído (olvidaos de la serie de HBO, estamos hablando de los libros) la saga de
Martin (y si no, os lo cuento un poquito sin spoilear), en el primer libro
prácticamente todo el contenido es el entramado político que conforma la
esencia de Poniente. Apenas hay indicios de magia (más allá del prólogo, que
siempre es especial). En los siguientes volúmenes vemos cómo la
presencia de la magia se va acentuando a través del hielo y el fuego (sobre todo
el fuego, en sus distintas formas).
En
El Segundo Ocaso la magia siempre
está presente en alguna de sus tramas con una gran fuerza. Siempre hay una
vertiente política, de intrigas palaciegas, estrategias sobre conquistas,
guerras, etc., pero también hay magia. En formas muy diversas. Hay magia en la
Vida y en la Muerte. Hay magia en los sueños y la barrera que separa el
mundo real de todos los demás. Hay magia ancestral que muchos han olvidado y
que los árboles recuerdan. Hay magia tatuada de azul en la frente de los
llamados bárbaros. Hay magia en la tierra, en la arena del desierto. Hay almas
talladas en roca. Hay fuerzas sobrenaturales que se están enfrentando
continuamente con cada acción de un personaje.
Quizá
esto sea lo que más me ha atrapado de esta saga. Que al final la magia se
entrelaza con la realidad sin que entendamos muy bien por qué. Hay dos juegos:
al que estamos asistiendo como espectadores y otro superior que intuimos, que
nos sobrecoge, del que queremos saber más y del que poco a poco se nos van
desvelando cosas como si fueran caramelos. A la autora, Virginia Pérez de la
Puente, se le da muy bien sin duda jugar con los lectores y los personajes.
Porque ellos saben de ese otro juego tanto como nosotros.
Ése
es otro de los grandes puntos fuertes de esta serie de novelas: los personajes.
Keyen, Danekal, Adelfried, Tije, Diaina, Angarad… en general son personajes muy
bien construidos, con unas voces muy diferenciadas. Son personajes de los que
te enamoras, con los que ríes y con los que sufres. Hasta la Muerte acaba
cayéndote simpática (no tanto como la de Pratchett, pero se acerca).
Y
luego está todo el mundo que hay detrás, sobre el que se asienta todo: Ridia.
Un mundo muy bien trabajado, con mapa del continente, de ciudades, un
calendario propio y una vasta colección de citas de libros y anales ridianos
que van completando cada capítulo. Encontramos distintas civilizaciones, además
de la típica sociedad asentada en el medievo que encontramos en las novelas de
fantasía, también hayamos poblaciones más místicas: los he-ranne, los tikën,
las tribus monmorenses. También coexisten distintas religiones, algunas que
incluso se creían extintas. Hay un antes y un después del Ocaso y hay una
consecución de eventos que nos van llevando poco a poco al Segundo. Esto se ve
muy bien en las precuelas y en información que encontramos en la web de la saga. En definitiva, una pasada de
información que Virginia sabe dar en pequeñas dosis, aunque al principio pueda
parecer abrumadora.
De
hecho, una de las cosas positivas que tiene es que las dos primeras partes son
autoconclusivas e independientes y transcurren casi simultáneamente en dos
lugares opuestos de Ridia, con lo que la cantidad de información que recibimos
de golpe es bastante menor. Quizá por eso cuando todas las tramas se unen en el
tercer volumen se disfruta tanto, porque tenemos ya toda la mezcla (o casi
toda, que luego no paran de añadirse ingredientes nuevos) y podemos tener una
visión global.
A
pesar de que son libros que aparentan ser largos, su estructura ayuda a que se
lean bastante rápido, pues los capítulos suelen ser cortos y van pasando de una
trama a otra, con lo que el ansia por seguir leyendo puede llegar a ser muy
fuerte (hasta el punto de dormir muy poquito por la noche, podríamos decir).
Como
podéis ver, me apasiona bastante esta saga y tengo unas ganas inmensas de
leerme la nueva entrega que acaba de salir a la venta. De momento (mientras «el
tocho» llega a mis manos) estoy aprovechando para leer las precuelas, que son
novelas cortas con personajes que encontraremos después en la saga principal y
con algunos detallitos que pueden ser claves más adelante. Y durante este mes
me dedicaré a hacer reseñas y a contar cierta información extraída de los
libros (con el permiso de la autora) y a exprimir todo lo que pueda de El Segundo Ocaso.
Y
recordad siempre: tened cuidado con lo que soñáis.
PD: Si queréis saber más sobre el Segundo Ocaso podéis seguir investigando en el blog o en la web oficial de la saga.
PD2: Todas las imágenes han sido sacadas de la web de la saga: http://elsegundoocaso.blogspot.com.es/
domingo, 28 de febrero de 2016
~Relato~ Desfibrilando
Levitaba. Sentía que una nube bajo sus pies la
impulsaba sobre los oscuros adoquines de la calle. No sabía cómo había llegado
allí. A la puerta de aquel restaurante enclaustrado entre las fachadas
destartaladas de una calle tan antigua como la humanidad.
El local no tenía mucha mejor pinta. Las placas de
cerámica estaban partidas y algunos trozos yacían moribundos en el suelo. El
ladrillo parecía más bien polvo aglutinado esperando a que alguien soplara para
echar a volar. Las luces que colgaban sobre el dintel estaban en su mayoría
fundidas. Pero ella se sentía feliz. Radiante.
La neblina se enredó entre los pliegues de su falda y
la empujó hacia el interior. Echó un vistazo hacia atrás antes de cruzar el
umbral. No recordaba haber pasado por allí. Los árboles deshojados apenas
podían cubrir la luz mortecina que despedían las farolas. El coche en el que se
había subido al salir de casa no estaba. Tampoco recordaba haberse bajado de
él. Sólo la oscura carretera y las luces blancas y rojas intercalándose ante
sus ojos.
Suspiró. En realidad, no le importaba. Había llegado
hasta allí. Aunque no tenía muy claro si «allí» era a donde tenía que ir. Pero
no pudo evitar sonreír cuando se giró y un desconocido con esmoquin la invitó a
entrar.
—¿Delia Rox?
Ella asintió con una sonrisa y traspasó la puerta
medio podrida.
Dentro todo era luz.
Su vestido rojo refulgía como el fuego entre colores
tan variados que apenas podía ponerles nombre. El sonido de la algarabía
quedaba amortiguado por el susurro de las telas frotándose entre sí. Aquello
más que un restaurante, parecía una fiesta. Sus pies rebotaron en el suelo un
par de veces siguiendo una música que no alcanzaba a escuchar y se
dirigieron prestos hacia uno de los
camareros que portaban pequeños manjares en una bandeja. Delia flotó entre
todas aquellas gentes, pero antes de llegar a su destino, alguien tiró de su
brazo. La cara se le iluminó cuando el desconocido le pidió bailar.
Salieron a un patio exterior y las estrellas les
recibieron entre risas. Sus murmullos le cosquilleaban los pies mientras
danzaban como en esas películas de época donde todo era brillante y majestuoso
e irreal.
Irreal. Tanto como aquel restaurante, sus luces, sus
canapés, sus tejidos y sus estrellas risueñas. Tanto como aquel desconocido que
al mismo tiempo le resultaba extrañamente familiar. En aquel instante le
pareció flotar un poco menos y la sonrisa se diluyó en sus labios. El extraño
le preguntó algo, pero ella ya se alejaba entre las mesas, dejando atrás la
musiquilla celestial que acentuaba aún más la sensación ilusoria que rodeaba
todo aquel espejismo.
Delia se topó con un muro infranqueable de mesas
abarrotadas y guirnaldas fulgurantes. Esquivó las faldas y zapatos que salían a
su paso, empujada por la misma fuerza invisible que la había guiado hacia el
interior. Sabía que algo no funcionaba, pero no podía dilucidar exactamente el
qué. Recordó el coche, la carretera, las luces… y luego aquella calle
desvencijada y oscura que no sabría situar en ninguna parte. Un creciente
nerviosismo se aposentó en su cuerpo y notó el frío ascendiéndole por los pies
descalzos.
Absorta como estaba en sus cavilaciones, no vio venir
la figura que la bloqueó brevemente, lo suficiente como para desestabilizarla
en su carrera y hacerla caer. Con la mano temblorosa aceptó la ayuda que le
brindaron para levantarla, y las filigranas de sueño que aún empañaban su mente
se deshicieron cuando reconoció la mirada del hombre que le tendía la mano. Su
eterna sonrisa apenas dejaba entrever su mirada azul entre las pequeñas
rendijas de sus ojos.
Pero no podía ser.
De repente se encontró sola, y recordó que había más
gente con ella cuando se dirigían hacia el restaurante. Entre las luces
zigzagueantes se colaban las risas cristalinas de sus amigas. Miró alrededor y
no las vio. Todas las caras eran un borrón luminoso menos la que tenía frente a
ella.
Sabía que en otro momento, hacía tiempo, hubiera
saltado de emoción, pero no era el momento. Porque Robin Williams estaba
muerto. Y eso significaba que ella lo estaba también.
Echó a correr sorteando los obstáculos, deslizándose
entre la multitud que abarrotaba aquel lugar. Tan llenos de vida. Tan muertos.
Veía la puerta al fondo, perfecta en su marco de
acero, tan distinta de cómo se veía desde fuera. Después de lo que le
parecieron siglos logró alcanzarla y la abrió de un tirón. El aire de la calle
era fresco y olía a podredumbre. Antes no lo había notado, tan encandilada como
iba en su nube. Se tapó la boca y la nariz con una mano y echó a correr calle
abajo, desde donde recordaba haber llegado. Las farolas y las ramas agónicas la
persiguieron hasta que la oscuridad no la dejó ver nada más que negrura. Las
formas, los sonidos, hasta los olores desaparecieron en un suspiro.
Un intenso dolor le atravesó entonces el pecho.
Parpadeó y unas luces rojas giraron en sus retinas. Sintió que todo le daba
vueltas. Unos rostros desenfocados parecían observarla desde lo alto. El aire
entró de golpe en sus pulmones. Vio el coche que se cruzó frente al suyo en
mitad de la autovía. Sintió el volante rotar entre sus manos. Todo se puso boca
abajo.
Delia intentó incorporarse, pero unas manos la
frenaron. El mundo dolía y tenía frío. Pero poco a poco todo fue
desapareciendo. Sus músculos se aflojaron y su mandíbula se destensó. Lo último
que vio antes de dormirse fue la tierna expresión de Robin Williams diciéndole
adiós.
jueves, 25 de febrero de 2016
~Reseña~ Neimhaim, o cómo la épica española te puede dejar sin aliento
Una profecía señala a los clanes Djendel y Kranyal que deben
unirse en tiempos de adversidad. Juntos fundan un nuevo y próspero reino
llamado Neimhaim, donde la hija de Gursti Bäradlig, líder de los Kranyal, y el
hijo de Adroon, guía espiritual de los Djendel, se convertirán en los primeros
reyes de una nueva dinastía legendaria.
Tras su nacimiento, Ailsa y Saghan
deberán superar muchas y complicadas pruebas para cumplir la profecía; para
ello se criarán en una península solitaria y salvaje, y aprenderán, bajo
condiciones extremas, el arte de la espada y habilidades sobrenaturales
conocidas como los 'dones'. Entre ellos crecerá, de manera inexorable, un
vínculo especial y potentísimo que será a la vez su mayor don y su mayor
debilidad.Pero a pesar de sus esfuerzos y de las promesas divinas, el futuro de
Neimhaim tiene un poderoso enemigo: Nordkinn, un inmortal caído en desgracia
que tiene sus propios planes para los herederos y para todo el reino.
Hace tiempo que no publicaba
ninguna reseña, pero es que casi 900 páginas no se leen en un día. Aunque bien
es cierto que si Neimhaim peca de
algo, no es precisamente de ser aburrido.
Neimhaim, los hijos de la nieve y la tormenta, narra las aventuras
y desventuras de dos jóvenes destinados desde antes de su concepción a ser los
reyes de un nuevo reino creado mediante la unión de dos clanes tradicionalmente
enfrentados: los kranyal, el pueblo guerrero, y los djendel, un pueblo más bien
espiritual que vive en consonancia con la Gran Madre. Ambos, Ailsa y Shagan,
son los Esperados Blancos según una profecía que anuncia el regreso de la
estirpe de los Antiguos, una raza creada por el Padre de Todos para combatir en
su ejército en el Ragnarök. Suena épico, ¿verdad?
La novela comienza con una
invasión que desencadena la unión de los dos clanes y la creación del reino de
Neimhaim. Y a partir de ahí vemos crecer poco a poco a los personajes hasta que
son llamados a cumplir su destino. Una de las cosas que quizá pueden sorprender
pero que se agradecen enormemente es que continuamente están pasando cosas. El
ritmo es constante, se acelera en los momentos de clímax pero el resto del
libro se mantiene. Quizá baja hacia la mitad del libro, sin embargo luego se
recupera hasta llegar al épico final que no deja indiferente. Considero que
puede resultar difícil conservar la atención del lector en un libro tan largo, pero
Aranzazu lo hace verdaderamente bien.
Aunque los protagonistas son Ailsa
y Saghan, en Neimhaim encontraremos otros personajes que, al menos a mí, me han
resultado hasta más interesantes: Vije o Eyra, por ejemplo, Nesbyen o
Hoffdakulur. Hay una buena cantidad de secundarios que tienen un peso
importante en la trama y que son descritos poco a poco a través de sus acciones
a lo largo de la novela. Ese es un aspecto que me ha encantado, ya no solo respecto a los personajes sino también a la ambientación. Aranzazu realiza un gran trabajo de caracterización, con pequeñas pinceladas, con soltura y efectividad.
Y luego está Nordkinn, por supuesto.
Un dios desterrado que utilizará a los Herederos para conseguir su ansiada
venganza contra el Padre de Todos y todo Asgard. El punto fuerte de este
personaje es el aura de misterio que lo envuelve hasta el final, pues sus planes
se van conociendo poco a poco y se le da muy bien jugar al despiste. Y aunque es el villano y es un dios, en el fondo tiene unas motivaciones muy humanas que lo llenan de claroscuros.
Otro aspecto importante que no
quiero dejar de mencionar es lo bien tratados que están los personajes
femeninos. Dentro de Neimhaim no hay
discriminación por sexos, y tristemente no es algo usual en una novela de corte
épico. Creo que el hecho de no tener que estar detrás de nadie, de no tener que
trabajar desde las sombras, le da mucha más libertad a los personajes femeninos
para desarrollarse. Ailsa es una gran guerrera y en ningún momento se duda de
ella por su condición de mujer. Tampoco de Eyra, Yrnut o Vinka (y algunas más).
Su valía se mide por sus capacidades y sus acciones, y eso le da un valor
añadido a la historia.
En general me ha gustado y quizá
el problema que he tenido con él ha sido más personal que otra cosa. Me
encantan las profecías, cómo se retuercen sus significados y cómo las tramas se
entrelazan hasta llegar al clímax. Además el estilo está muy cuidado (a veces un poco recargado), están muy bien compensados los momentos de
descripción con los de acción. Pero me ha dejado fría. Correcto, entretenido,
pero frío. No he conseguido conectar con los personajes (quizá Eyra es con la
que más he empatizado). Me han parecido muy lejanos y, quizá sea estúpido
decirlo así, épicos. Estúpido porque
al fin y al cabo es una novela de fantasía épica (no ha habido decepción, la
novela te da lo que te dice, no hay engaño). Y puede ser que haya descubierto que
no es el tipo de historia que disfruto al 100%. O que no era el momento de
leerla. Eso sí, el mundo que ha creado
la autora, su conexión con la mitología nórdica y la descripción de los
escenarios me han encantado. También los extras que hay en su web (sobre todo los mapas, soy muy friki de los mapas).
En resumen, Neimhaim es una historia que promete acción y aventuras en cada
capítulo, bien construida, con un trasfondo bien asentado. Aunque vaya a haber
una continuación es autoconclusivo, así que podéis leerlo sin miedo a quedaros
a mitad. A mí no ha acabado de llenarme, pero no dudo en que debéis darle
una oportunidad, sobre todo si os gusta la fantasía épica. Es una historia que merece la pena ser leída. Se nota lo trabajada que está y el mimo que le ha puesto la autora. Y cuando una novela trasluce eso, de una forma u otra esa sensación se instala en el lector. A mí me ha ocurrido y espero con muchas ganas la segunda parte. No os va a decepcionar.
Título: Neimhaim
Autor: Aranzazu Serrano Lorenzo
Editorial: Fantascy (PRH)
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Año de publicación: 2015
Nº páginas: 864
Precio: 21,90€ / 9,99€ (ebook)
PD: Las imágenes están extraídas de la web de la novela (http://www.neimhaim.com/) y pertenecen a Fantascy y su autora (que por cierto, dibuja divinamente).
Dalayn
Lectora por vocación. (Medio) arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.
Lectora por vocación. (Medio) arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.

























