PD2: El NaNoWriMo, aunque no es un concurso, es un gran reto para darte ese empujón que necesitabas. Y lo mejor, sirve para crear hábito. Aunque se realiza en noviembre, se hacen varios "camps", uno de ellos en abril (el otro creo que en julio). ¡Así no tienes excusas para no ponerte a escribir!
miércoles, 10 de febrero de 2016
Motívate para escribir: concursos literarios
Dalayn
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Motivación
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Empezar es lo más difícil.
Siempre. En cualquier ámbito. Empezar a plantear una historia. Empezar a
escribirla. Empezar a crear el hábito de escribir diariamente. Empezar.
«Es que después de Galavant empieza Vikings y con las
prácticas nunca encuentro tiempo».
Maldito mundo que se pone en tu contra
siempre.
Es como hacer deporte. Sabes que
tienes que hacerlo pero no encuentras el momento. Estudios, trabajo, series,
videojuegos, redes sociales, niños… (aquí cada uno lo suyo, seguro que la lista
es mucho más grande). Todo se convierte en una excusa. Y no porque no quieras
(que querer quieres, es que los demás no te dejan), simplemente parece que el
resto de cosas tienen prioridad. Sobre todo si no tienes una idea clara de qué
quieres escribir y/o no estás inmerso en una historia. Sobre todo si estás
desmotivado.
«¿Y qué hago para motivarme y para ponerme a escribir y hacer
de esto un hábito?»
En primer lugar, teniendo fuerza
de voluntad. Sé que para algunos a veces se convierte en uno de nuestros
animales mitológicos preferidos, pero ahí está. Encuéntrala, agárrala fuerte,
pégala en la pared y ponle un post-it brillante para recordarte que la
necesitas.
¿La tienes? Perfecto. Vayamos al
segundo paso.
«Pero si el problema es que no he empezado… ¿cómo me va
a pillar trabajando?».
Pues ahí es donde entra mi
recomendación, una de las tantas que puedes seguir (te aconsejo buscar consejos
sobre creatividad, por ejemplo, algunos son verdaderamente útiles): participa
en concursos literarios. O, al menos, ponte ese objetivo.
«Pero si no…».
¿Te das cuenta de que no paras
de poner «peros»? Deja de hacerlo, no te va a ayudar. No se trata de
que tu ego se convierta en una bomba atómica, solo de que tu inseguridad y la
continua comparación con otros no te impida conseguir lo que quieres, que es
escribir, ¿no?
«Está bien… ¿y por qué crees que los concursos
literarios me van a ayudar a ponerme a escribir?».
Pues aquí te explico unos
cuantos motivos que a mí me han servido para darme el empujoncito que
necesitaba (entre otros):
MOTIVOS PARA PRESENTARSE A
CONCURSOS LITERARIOS (ADEMÁS DE LOS PREMIOS, CLARO)
Muchas veces los concursos te
dan un tema, por no decir casi siempre
Acotan el género, te proponen
una frase, unas palabras o un tema en específico. Incluso los que tienen tema
libre buscan algo en particular. Cuando quieras presentarte a un concurso
intenta buscar los ganadores de ediciones anteriores y verás si siguen algún
patrón (por ejemplo, cómico, así sabrás que si escribes un dramón tendrás menos
posibilidades de conseguir algo).
¿No sabes sobre qué escribir? El
tema que te dan los concursos puede ser esa chispa. Aprovéchala y deja que
prenda.
Consejo: a no ser que quieras
experimentar o tengas muy clara una idea, intenta llevarte el tema a tu género.
Te sentirás más cómodo al tener más experiencia en esa tesitura, con lo que es
más probable que te motives y seguramente el resultado sea de mayor calidad.
Te dan un límite de palabras
Esto también es muy importante
porque te ayuda a plantearte la complejidad de tu historia. No es lo mismo
escribir un relato corto de 500 palabras que uno de 5000. Incluso el de 500
puede tener más complejidad que el largo. Pero este límite hará que no te vayas
por las ramas y elucubres una historia fantástica que da para tres novelas y
dos spin-offs y cuando la acabes te des cuenta de que te has pasado del límite
y se te ha acabado el plazo (que si se te ocurre, adelante, pero con el
conocimiento de que no va a servir para ese concurso).
Te dan un plazo de entrega
¡Como en el
colegio/instituto/universidad/trabajo! Todos recordamos esos fantásticos días
antes de un examen crucial cuando maldices por no haber estado estudiando
durante todo el trimestre y tienes que hacerlo en pocos días. ¡Porque TIENES
que hacerlo! Pues con los concursos literarios pasa igual. Si te propones
presentarte a un concurso, vas a escribir, aunque sea poniéndote el día de
antes y enviándolo a la hora límite (aunque de eso hablaremos más adelante).
Porque lo has convertido en una prioridad. Sí, el cerebro es así de
maravillosamente retorcido. Si no, ¿por qué crees que también se te ocurrían
ideas para escribir cuando estabas de exámenes?
Consejo: No hagas como entonces,
no lo dejes para el último día. Recuerda que esto no va solo de empezar a
escribir, sino de crear el hábito de escribir todos los días. Utiliza esa
fuerza de voluntad que te has señalado con un post-it y oblígate a ponerte
todos los días aunque sea media horita. Si no, cuando acabes el concurso
estarás como antes de empezarlo.
Además, has de recordar una
cosa: escribir, entendido como un proceso completo en el que el resultado es
una obra literaria, no consiste solo en teclear caracteres hasta conformar
palabras y oraciones y párrafos. También hay que incluir la corrección,
reescritura y revisión del manuscrito. Así que si vas a presentarte a un
concurso, planifícate para que lo que entregues en las mejores condiciones.
Y eso nos lleva al siguiente apartado de este artículo.
RECOMENDACIONES SI VAS A PRESENTARTE A UN CONCURSO LITERARIO
1. No te precipites
Como he explicado brevemente
antes, escribir es más que contar una historia: es contarla de la mejor manera
posible. Y para ello necesitas un tiempo, que la obra repose para poder
corregirla de la manera más objetiva. Si envías a un concurso algo que has
terminado de escribir un par de horas antes lo más seguro es que no tenga toda
la calidad exigible, incluso puede haber fallos ortográficos y gramaticales que
no has visto porque no lo has corregido. Por ello es importante que hagas una
buena planificación para que sigas todos los pasos y lo que presentes esté en
las mejores condiciones.
Además, en muchos certámenes empiezan a leer
por orden de recepción, así que cuanto más te separes de la fecha límite menos
cansados pillarás a los encargados de leer las obras presentadas a concurso.
2. Quien mucho abarca, poco aprieta
Es posible que te motives
enormemente con un concurso, la inspiración
te llegue trabajando y tengas mil ideas que puedes presentar a mil concursos y
así exponencialmente hasta que tu cabeza explote y hayas olvidado la mitad de
lo que tenías pensado. No merece la pena. Céntrate en unos pocos concursos,
recuerda que necesitas un tiempo para acabar tu obra, y apúntate todas las
ideas que se te ocurran. Así las tendrás para más adelante sin necesidad de
escribirlas inmediatamente.
Elegir bien a qué concursos te presentas suele ser más complicado
sobre todo si no tienes experiencia, así que espero que las siguientes pautas
te ayuden.
Estás utilizando los concursos
literarios como excusa para darle a tu cerebro ese pequeño empujoncito que
necesita para dejar las Magic a un lado (o GHVip, en su defecto), pero los
concursos sirven para algo más: labrarte un currículum de escritor. Si esto es
lo que quieres conseguir, céntrate en los concursos que tengan varios
finalistas, que vayan a publicar una selección de las mejores obras ya sea en
papel o en formato digital. Lo importante es que publiquen algo tuyo. A mayor
número de seleccionados más posibilidades de que tu obra esté entre ellos. Si
lo que quieres es ganar dinero, también hay concursos para ti, pero ten en
cuenta que las posibilidades de ganar son más pequeñas.
Advertencia: muchos
concursos exigen ceder tus derechos sobre tu obra. Así que es importante que
leas muy bien ese apartado.
Investiga a los organizadores
del concurso. Consulta su página web y si en certámenes anteriores ha habido
algún problema. Si no te gusta la maquetación de la web, las ilustraciones de
las portadas de las publicaciones te parecen horrendas y encuentras faltas de
ortografía, etc., quizá no quieras mandar una obra a esa gente.
4. Lee muy bien las bases del concurso y acógete a ellas
Que sea el punto 4 no quiere decir que sea menos importante. De hecho, en cuanto al concurso en sí se refiere, es el más importante de todos.
El tema, el límite de palabras…
no están ahí para obligarte a escribir. Recuerda que es un concurso, hay unas
normas a las que tienes que restringirte. Si por lo que sea te sales de ellas…
guarda tu obra para otra ocasión. No intentes enviarla por si cuela. No
transformes una escena en Nueva York en otra que sucede en Santillana del Mar, porque se notará. Si te obligan a enviar tu historia en Times New Roman 12 con interlineado
sencillo, escríbela con la tipografía que quieras pero cámbiala antes de
enviarla. Hay concursos que reciben cientos de manuscritos: estarán encantados
de quitarse algunos de encima sin tener que leérselos porque no cumplen las
bases.
5. Cuida la presentación
Justifica, pon sangrías, haz que tu texto sea legible y que dé buena impresión. Recuerda también que no todos
los concursos permiten el envío por correo electrónico. En algunos aún exigen
correo ordinario y con varios ejemplares del manuscrito, así que asegúrate de
que haces todas las copias necesarias y las encuadernas correctamente. Nada de
papel arrugado o manchado. La imagen que das como escritor no solo está en el
cuidado de la ortografía. Eso también tienes que tenerlo en cuenta si…
6. Te piden una biografía o historial de autor
Limítate a contar todo lo que
hayas hecho relacionado con el mundo literario: publicaciones, colaboraciones,
proyectos (serios, se entiende), si tienes un blog o has ganado o sido
finalista en un concurso antes. Puedes dar algunos datos de tu vida personal si
quieres (tu edad, estudios o profesión), pero no escribas una telenovela sobre
tu existencia intentando dar lástima ni haciéndote pasar por el nuevo Cervantes.
Céntrate en lo que te están pidiendo, nárralo si quieres para que no parezca
una enumeración (en eso te puede ayudar este artículo de Gabriella Campbell),
pero no te vayas por las ramas.
7. Sobre todo, no te desanimes
No vas a ganar todos los concursos a los que te presentes. Lo más seguro es que al principio ni siquiera te seleccionen. O sí. Igualmente, pase lo que pase, no te desmotives. Recuerda que lo haces para
escribir y hacer hábito. Engrosar tu currículum literario viene después. Y
muchas veces el premio no depende de la calidad de las obras sino de los gustos
de los jueces (si les gusta la novela negra, probablemente tu relato sobre
hadas pasará sin pena ni gloria). O de que de 200 obras presentadas, hay 10
mejores que la tuya. O más comerciales (a veces es eso lo que se busca). Si
estás contento con lo que has escrito porque es la historia que querías contar,
la has corregido, ha pasado por lectores 0 y la has vuelto a corregir y crees
que es lo mejor que has podido escribir en ese momento, no te desanimes. A lo
mejor tienes que darle otro enfoque o volver a corregir. O quizá no tenga que
ver contigo (ojo, no digo que no tengas que hacer autocrítica, solamente que no
tires la pluma).
«Vale, creo que hasta me he motivado sin mirar ningún
concurso. Pero si quisiera presentarme a alguno, ¿dónde los encuentro?»
Pues verás, hay editoriales y
revistas literarias que hacen concursos, y también existen páginas donde
recopilan muchos certámenes literarios. Aquí te dejo unas cuantas para que les
eches un vistazo.
PD1: Si quieres más consejos
sobre concursos literarios puedes visitar estas páginas:
* Falsaria
PD2: El NaNoWriMo, aunque no es un concurso, es un gran reto para darte ese empujón que necesitabas. Y lo mejor, sirve para crear hábito. Aunque se realiza en noviembre, se hacen varios "camps", uno de ellos en abril (el otro creo que en julio). ¡Así no tienes excusas para no ponerte a escribir!
domingo, 31 de enero de 2016
~Relato~ No hay canciones en invierno
Un tenue sonido ronroneaba por encima
del fluir del agua y el mecer de la hierba; una joven tarareaba la canción
mientras lavaba en el río. Sus manos no eran suaves ni sus ropas de seda, pero
le gustaba soñar con tierras lejanas cuando estaba lo suficientemente lejos de
su hogar para que la cruda realidad no la aplastara como una maza.
“Y
de su corcel airado,
con crines de cielo,
descendió el caballero
con una flor en la mano.
Caminó hasta su lado.
postrándose en el suelo,
y ella trenzando su
cabello
aceptó la flor como
regalo.
Ojalá que nunca llores,
que nunca sufra tu…”
El río pareció enmudecer cuando la joven
dejó de cantar. Un destello entre las aguas la había hecho callar. Dejó las
ropas y el jabón a un lado, se levantó las faldas e introdujo sus sucios pies
descalzos en la fría corriente del Forca Verde. Sus manos buscaron entre las
piedras del fondo hasta encontrar aquello que relucía. No era uno de los
famosos rubíes del príncipe Targaryen, sino un pequeño medallón con un lobo
grabado.
La pieza parecía estar deformada, quizá
por algún golpe, pero podría venderla a un buen precio. Podría comprarse un
vestido nuevo, como los que llevaban las damas de los castillos. La chica se
rio mientras recordaba lo que le decía su madre, que de tanto querer ser como
una dama acabaría como una de ellas,
encerrada en lo alto de una torre esperando a su caballero. Todavía sonriendo abrió
el medallón, pero sólo había una cosa grabada dentro: "Se acerca el invierno".
Por alguna causa que desconocía, aquella
frase la hizo estremecer. Las historias sobre el invierno siempre le habían
dado miedo. Quizá el medallón no fuera tan buena idea. Después de todo, no
podría comprarse el vestido. Debería dárselo a su padre para comprar comida y
cosas más necesarias que un vestido de seda. Con un leve suspiro, agachó la
cabeza y se dirigió de nuevo hacia la orilla. Alzó de nuevo el medallón en el
aire para mirarlo antes de metérselo en el bolsillo. El oro relucía bajo la luz
de mediodía. Quizá podría quedárselo…
—¡Ah!
La joven gritó cuando una sombra cruzó
por delante de ella, arrancándole el medallón de entre los dedos. Miró
alrededor hasta que vio un pájaro posado en una rama. Era un cuervo. Un cuervo
blanco.
El vello se le erizó en la nuca. Recogió
la ropa todo lo rápido que pudo y se fue corriendo de allí. Ni se le pasó por
la cabeza recuperar el medallón. Ya no quería vestidos de seda ni castillos ni
canciones. La realidad la había alcanzado aun lejos de casa.
El cuervo blanco solo podía significar
una cosa.
El invierno había llegado.
martes, 26 de enero de 2016
~Reseña~ La Bella Durmiente, o el deleite de volver a ser un niño
No he podido esperar más a
leérmelo. Es mi cuento favorito y la edición es una maravilla. Y aunque me
gusta más la versión Disney (y no por la falta de sangre, sino por Maléfica,
que es la puta ama de la villanía),
hay un algo especial en leer los cuentos narrados de esta manera.
No, no es la versión de
Perrault, de hecho toda la parte sangrienta se la come, sino una adaptación de
principios de siglo XX hecha por Charles Evans e ilustrada por Arthur Rackham.
Y sabe a chimenea, mantas y niños. No para comérselos, aunque creo que en la
versión de Perrault algo de eso pasaba, sino para sentarse con ellos junto al
fuego a leerles la historia.
Al igual que los mesteres de
juglaría, la forma en que está narrado invita a ser leído en voz alta, a
entonar y con ello asombrar a los pequeños oyentes que anden atentos. No hay
que buscar una prosa magnífica ni una historia absorbente. No hay resúmenes, si
hay que nombrar todo lo que había en las mesas del gran salón, se nombra, con
la clara intención de maravillar a los niños con la gran cantidad de cosas que
había para comer (y más a principios de siglo XX, imaginaos el percal…).
De hecho, el prólogo que
acompaña al relato habla de otras versiones anteriores, de la búsqueda del
original por así decirlo, y de los significados que entraña la historia. Hay
que tener en cuenta que esta clase de historias solían ir acompañadas de una
moraleja y también, en este caso, de una exaltación a la corona y la realeza
(la adaptación en este caso es de un inglés), así que tiene cierto aliciente
buscar esos significados ocultos que entrañan los cuentos infantiles. De la
Bella Durmiente, por ejemplo, se habla de que esos cien años de sueño
corresponden a la espera prudente que se debe tener para la iniciación sexual,
o también que el hecho de pincharse el dedo se corresponde con ese paso a la
adultez y el despertar sexual de la princesa. En un artículo que he leído me ha llamado la atención el libro Psicoanálisis de los cuentos de hadas de Bruno Bettelheim respecto a este
tema, puede ser bastante curioso.
En cuanto a las ilustraciones en
sí, son más bien sombras chinescas, siluetas que acompañan prácticamente cada
página, algunas con más detalle que otras. Desde luego las mejores son las que
están a doble página, con algunos toques de color (azul y dorado), o las de las
habitaciones del castillo donde cada personaje está haciendo algo distinto. Y
también la imagen que hay nada más empezar el libro, que sí que es una
ilustración propiamente dicha más que una silueta.
La edición está cuidadísima y
¡me encanta el papel! (creo que es por deformación profesional, pero el papel
gordito no satinado me vuelve loca). El libro es sin duda toda una pieza de
colección así que si conocéis a alguien que le guste este tipo de cosas, seguro
que le encanta.
viernes, 22 de enero de 2016
~Reseña~ La otra cara del espejo, o el trasiego a la locura más oscura
SINOPSIS
El hospital psiquiátrico Jackson oculta numerosos secretos: un pintor que plasma en lienzo los horrores que ve, una bella joven encerrada en la mente de una niña, un asesino en serie o un espejo del que, según su dueño, surge una misteriosa y sensual mujer. Cuando Aidan Hanson llega al centro para hacerse cargo de los pacientes, ignora que pronto la maldición se cernirá sobre él.De la mano de Laura López Alfranca nos llega esta novela que con su estilo directo, adictivo y estremecedor te mantendrá en vilo hasta la última página. La historia de un espejo que no solo es capaz de reflejar lo peor de nosotros mismos, sino de arrastrar en una vorágine de locura y horror a aquellos que caen en la tentación de verse en él.
Hoy os traigo una reseña del terror más azul, como suele decir su
autora, Laura López Alfranca. Y eso
que no soy muy amiga del terror, pero La
otra cara del espejo" me ha sorprendido muy gratamente. Quizá porque es
un terror más psicológico, quizá porque va más allá de la típica historia en un
manicomio neogótico, aunque yo me decanto más por la profundidad de los personajes y la calidad narrativa con la que
está escrita la novela. El hecho es que me la he leído en apenas dos días, y es
que me enganchó desde el primer momento.
Aidan Hanson es un psiquiatra
con cierto prestigio que llega al centro Jackson para hacerse cargo de unos
pacientes muy especiales: un pintor que profetiza horrores, una joven con mente
de niña, unos mellizos muy estremecedores y su cuñado, aparentemente sano pero
con la creencia de que de su espejo sale
un amante a medida de aquel que se refleja. Hanson se verá atrapado
enseguida por cada caso, hasta que la locura y la realidad sean difíciles de
distinguir.
Aunque aparecen bastantes
personajes secundarios y la novela en sí no es muy larga, Laura consigue
definirlos a lo largo de las páginas de una manera muy sutil y a la vez
efectiva. Conseguimos adentrarnos en el alma de cada uno, ver más allá de su locura la humanidad que descansa en cada uno de
ellos. Los que son humanos, claro.
El hilo conductor va más allá de
descubrir la historia que se oculta tras el espejo, aunque este es el que da
cohesión a toda la novela, pero también hay otras tramas secundarias que van
entretejiéndose, relacionándose entre sí y que hacen de La otra cara del espejo una narración muy adictiva. La autora aprovecha muy bien los giros argumentales
para tener al lector siempre en vilo, siempre atento, con un ritmo muy
constante, porque siempre hay un misterio que resolver.
Una de las cosas que más me han
gustado es la manera de pasar de la
realidad a la locura/sueño en distintas partes de la novela. Cómo en pocas
páginas consigue que la transformación sea sutil pero no pesada y muy creíble,
que en pocos párrafos pasemos de una escena cotidiana a otra sacada de una
pesadilla y sin que sepamos muy bien cuándo ha empezado.
Personalmente me ha gustado
mucho y os animo a que le deis una oportunidad, que por el precio que tiene
bien merece la pena. Lo podéis encontrar directamente en la web de la editorial. Además, podéis leer las primeras páginas de La otra
cara del espejo aquí. Y si queréis saber más de la autora, os dejo su blog para que le echéis un
vistazo: http://lauralopal.blogspot.com.es/
martes, 19 de enero de 2016
~Reseña~ Switch in the red, al borde del abismo, o una profecía del presente futuro
Tenía muchas ganas de leer esta
novela de Susana Vallejo, que tenía pendiente desde hace tiempo y que no me ha
decepcionado para nada. Su relato Gracia ya
fue uno de mis favoritos en Mañana Todavía, y esta historia me lo
ha recordado mucho, aunque son bastante diferentes. Switch in the red nos
planta en una Barcelona futura pero no muy lejos del presente, o al menos no
culturalmente hablando (según la sinopsis está ambientada a finales del siglo XXI, pero parece mucho más cercano): partidos políticos, multinacionales, paneles solares,
clases sociales y una tecnología que no ha avanzado mucho más de la que tenemos
actualmente, excepto por la Red.
En la realidad en que nos
sumerge la novela todo pasa por la Red: la televisión, los programas de
ordenador, las llamadas, absolutamente cualquier cosa. Si sois reacios a
comprar por internet por el hecho de tener que poner una tarjeta de crédito,
entenderéis que además de las ventajas que pueda tener, esto también tiene sus
inconvenientes: todo está al alcance de aquel que tenga el suficiente ojo (y
maña) para saber dónde mirar.
Switch in the red comienza con
una muerte (o podríamos decir que dos), un grupito de antisistemas, un miembro
de la policía científica y una madre soltera con muchos trabajos para poder
salir adelante. Todo ello con el fondo de una Barcelona plagada de nuevas
formas de drogadicción, ocio y transporte.
La novela, además de ciencia
ficción, tiene un toque de novela negra que hace que te enganches desde la
primera página. Aunque al principio me ha resultado un poco confuso por la
cantidad de personajes y tiempos y personas narrativos que utiliza: presente,
pasado, primera o tercera persona… A partir del primer tercio ya encontramos un
trazo más lineal de la historia y es cuando ya no podemos soltarlo. Una
historia sin fisuras, muy bien hilada y con un planteamiento muy interesante
sobre la evolución de la sociedad y que recuerda en ocasiones a los movimientos
sociales que estamos viviendo ahora: el rechazo cada vez mayor a la clase
política, la aparición de nuevos partidos con la intención de cambiar las
cosas, la precarización del trabajo o la diferenciación cada vez mayor entre
los ricos y la clase media que cada vez va siendo más baja. Hay que tener en
cuenta que la novela fue finalista del premio Minotauro en 2008, así que en
estos aspectos resulta un poco profética, por lo que la crítica es todavía más
evidente.
Uno de los aspectos que más me
han gustado, además del trasfondo y la manera en que se va desarrollando la
historia y se van entrelazando los hilos, es la manera que tiene Susana de
describir la ciudad y los personajes, con apenas unas pinceladas pero
remarcando lo más destacable, que al final es con lo que el lector se queda. Los
tejados de Gracia, las mariposas de Charlie, el bigote de Pere (uno de los
protagonistas), los ojos azules oscuros de Present (la madre soltera), el
ambiente antinatural y perfecto del Cielo… Todos los personajes (y creo que
Barcelona puede contar como personaje por el tratamiento que se le da en la
novela) están claramente definidos por uno o varios elementos que los hacen
reconocibles, y en una historia en la que aparecen tantos nombres es algo
difícil pero a la vez necesario conseguir.
Si tengo que ponerle alguna pega
es que en digital (editado por Palabaristas, Edebé lo editó en papel en 2009
pero creo que está agotado) no hay sangrías y las he echado mucho de menos.
Creo que ayudan a leer con mayor claridad, sobre todo los diálogos, y en la
novela hay muchos y bastante buenos. Pero eso son manías mías y problemillas de maquetación que no tienen mucha importancia para la historia.
En resumen, Switch in the red es
una historia muy recomendable y también relativamente corta, y dicen que si
breve y bueno, dos veces bueno. Y más aún si puedes pagar lo que quieras por él
en lektu, plataforma donde podéis adquirirlo. Así que no hay excusas para no
leer esta u otra novela de Susana Vallejo, que creo que es una escritora que
tiene mucho que decir en el panorama de la ciencia ficción española y de la que
me apunto también su saga de Porta Coeli para futuras lecturas.
Título: Switch in the red
Autora: Susana Vallejo
Editorial: Palabaristas
Precio: 2,99€ (ebook, precio dinámico)
Dalayn
Lectora por vocación. (Medio) arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.
Lectora por vocación. (Medio) arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.
























