Blog de literatura fantástica

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    En Libros Prohibidos podéis leer este relato corto de fantasía oscura. ¡Felices sueños!

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    A caballo entre lo onírico y lo distópico El pasado es un cazador paciente es una historia inquietante y evocadora a partes iguales.

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    Un relato corto sobre los pequeños lastres que vivimos las mujeres a diario. Se lee en 10 minutos.

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    Las izahikaris viven en comunión con la tierra, pero Saha anhela ir más allá, al mundo prohibido bajo las olas. Atrapada entre sus deseos y sus obligaciones, el miedo le impide encontrar la salida. Izahi, a tus hijas, habla de la amistad y del camino para encontrarse a una misma. ¿Será capaz Saha de desafiar las normas para conseguirlo?

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    Ige es diferente. Su mejor amigo ha muerto por ser diferente. ¿Conseguirá encontrar un hogar al otro lado del mar? ¿Podrá convivir con Olu, la inteligencia artificial que odia y siempre la acompaña?

martes, 19 de abril de 2016

~Recomendaciones~ Día del libro 2016

Uno de los días más difíciles del año está a la vuelta de la esquina. Sí, peor que San Valentín cuando no sabes qué regalarle a tu pareja e incluso peor que Navidad cuando te toca un amigo invisible del que ni sabes cuál es su color natural de pelo. Bueno, quizá no sea tan malo si lo comparas con todas las veces que has ido a una librería y no sabías qué libro(s) comprar. La diferencia está en que en el Día del Libro suele haber un 5% de descuento, y eso hace que nuestras ansias biblioconsumistas (ha quedado guay la palabreja, ¿eh? La voy  a usar más a partir de ahora.) se multipliquen.

«Pero es que yo ya sé qué me voy a comprar».

¡Genial! Solo espero que no te gastes el dinero en el Starbucks de la esquina antes de llegar a la librería o los puestos de turno. ¿Has visto las últimas novedades que hay? (cara de comercial al acecho).

«No… es que… si empiezo a mirar no acabo».

¡Ajá! Te pillé. Pero no te preocupes, no te voy a torturar (no mucho). Solo te voy a dejar unas recomendaciones hispánicas para que contribuyas a levantar el país. ¿Te parece bien?

«Sí, bueno, no… No sé… ¿Molan?».

Molan mucho, y si no me crees, sigue leyendo.


I. El hijo del Mississippi, de Juan de Dios Garduño (Stella Maris).


SINOPSIS
Estamos en 1840, en el Estados Unidos del salvaje oeste y de los inmensos barcos de vapor que recorren el Mississippi. Jacob sueña con ser capitán de las imponentes embarcaciones, pero su vida se tuerce cuando todavía es muy joven y acaba en la cárcel. Ya libre, la sed de venganza le permite aguantar la pobreza y las desventuras que le persiguen como si fueran su sombra. En Hannibal, su ciudad natal, dejó años atrás a la chica a la que ama y campa a sus anchas el hombre que le encerró sin merecerlo. La vuelta a casa será para Jacob un duelo contra su propio pasado.

Juan de Dios Garduño, autor de Y pese a todo (adaptada al cine como Extinction), vuelve con una novela muy trabajada y llena de sorpresas tras un costoso trabajo de documentación y escritura. Según el propio escritor «es una mezcla de 'Las aventuras de Tom Sawyer' y 'El conde de Montecristo', con unas gotas de género fantástico». Seguro que no deja indiferente.


II. Hijos del dios binario, de David B. Gil (Suma de letras)


SINOPSIS
En un mundo que se vuelve cada vez más intangible, los poderosos, nostálgicos de un pasado que apenas conocieron, compiten por hacerse con cualquier icono de la era predigital. Daniel Adelbert, un «prospector» especializado en recuperar piezas del siglo XX, es contratado por el coleccionista Kenzô Inamura para encontrar no un objeto, sino a una persona: un hombre que se movió entre las sombras del pasado siglo e influyó de manera decisiva en su desarrollo.
En el otro extremo del mundo, la periodista Alicia Lagos recibe un extraño correo de su exnovio recientemente fallecido. El mensaje parece legarle una investigación inconclusa, poniéndola sobre la pista del misterio oculto tras los muros del orfanato irlandés de St. Martha.
Ambas investigaciones confluyen en una misma pregunta: ¿qué es el Proyecto Zeitgeist? La respuesta se halla bajo las piedras de la Ciudad Blanca de Tel Aviv, en los arrabales flotantes de Singapur y en el murmullo de la Red de datos. Responderla es desentrañar un secreto que ha costado la vida de muchos, un secreto silenciado durante décadas.
«Ni verjas ni alambradas, ningún resquicio permitía atisbar qué había al otro lado de los altos muros. Sobre la puerta cerrada, siguiendo el arco que formaban las dos hojas de hierro, unas letras indicaban el lugar al que se había llegado: "Bienvenido a St. Martha", se leía, recortado contra el cielo gris. Pero el visitante no podría sino recelar de aquella bienvenida. Sellada y silenciada como una vieja tumba, St. Martha no parecía saludar la llegada de nadie.»

Hijos del dios binario es un tecno-thriller de investigación con un trasfondo futurista, opresivo y pesimista. Con un ritmo ágil y adictivo, ha conseguido una muy buena crítica y se ha colado en su primer mes en el top5 de los más vendidos de la Librería Gigamesh. Una gran elección para los amantes de la ciencia ficción, el thriller y la novela negra.


III. Delbaeth Rising, de Víctor Blanco y Gonzalo Zalaya (Ronin Literario)


SINOPSIS
Una vieja fe resurge y no admite competencia. Verdaderas fortunas y un poder como nunca antes ha conocido el Reino se están amasando bajo la bandera de Aron, dios de los khalusitas. Su líder, Gumbald el Rubio, ha conseguido ascender de simple mercenario a hombre de confianza del rey.
Pero otro ascenso se está llevando a cabo desde los pozos de lucha. Elfo, loco, gladiador, héroe: Delbaeth el Cortador, última esperanza del consejero real para salvar el trono. Acompañado del mediano Ratón, Delbaeth desatará una tormenta de acero y sangre sobre las hordas de sacerdotes racistas que están persiguiendo a las criaturas no humanas.
Conoce a un héroe diferente y sumérgete en una Fantasía cruda y adulta. Aquí encontrarás hechizos, paisajes increíbles, conspiraciones, pero sobre todo combates. Muchos, muchos combates. Contempla, lector ávido de aventuras, el ascenso del Cortador.
Bienvenido al CAMINO DE ODIO.

Delbaeth Rising consiguió superar una campaña de crowdfunding para su publicación y es la primera obra en papel que edita Ronin Literario. Fantasía oscura y diferente, con muchos guiños y una vuelta de tuerca a la épica tradicional, ha conseguido la plata en las ventas de marzo de Librería Gigamesh y conseguirá llenar vuestra lectura de combates, sangre y diversión. Y cuando lo acabéis ansiaréis con fuerza la segunda parte, os lo garantizo.


IV. La polilla en la casa del humo, de Guillem López (Aristas Martínez)


SINOPSIS
Bienvenidos al pozo, una caverna insondable con mil galerías y túneles, fortalezas pétreas cerca de la superficie y barrios profundos de nichos cavados en la roca. Este es el escenario, brutal y despiadado, en el que habita Veintiuno, un joven que pasa las horas envuelto en una nube de bok en la casa del humo, desde donde interpreta sus posibles destinos: entregar su cuerpo al dios de la mecánica y ser útil en una excavación sin fin, convertirse en un paria o, finalmente, ascender a través de los bajos fondos, pero deberá pagar un alto precio por medrar.

Lo nuevo de Guillem López, que ya tuvo una gran acogida con su anterior novela Challenger, nos trae una historia cruda y salvaje en un mundo subterráneo que no ofrece concesiones al lector. «Estamos ante lo mejor de 2016, y un posiblemente clásico contemporáneo» dice Miquel Codony. Sin duda, una novela que dará mucho que hablar.


V. Alucinadas II. VVAA (Sportula en papel y Palabaristas en digital).



La segunda edición de esta antología promete ser tan buena como la anterior, con autoras como Sofía Rei, Laura Fernández o Susana Vallejo y prólogo de Fata Libelli. Diez relatos de ciencia ficción escritos por mujeres que no os podéis perder.



¿Qué os parecen? ¿Alguno ha llamado vuestra atención? No dudéis en contarme vuestras recomendaciones (no hace falta que sean de autores españoles) y compartir si os ha gustado. ¡Hasta la próxima!

jueves, 14 de abril de 2016

~Canción de Hielo y Fuego~ Doce escenas para ilustrar (Parte II)


¡Hola! Os traigo la segunda parte de las escenas para ilustrar de Canción de Hielo y Fuego (la primera parte la podéis leer aquí). He dejado una encuesta al final de esta entrada para que votéis por vuestra favorita y elijáis las que habéis echado en falta (¡de los libros, no de la serie!). Espero que disfrutéis tanto como yo recordando estos momentos clave de Canción. ¡Allá van!

VII. La Puerta de la Luna

La Puerta de la Luna es una puerta de arciano enmarcada por dos columnas y con una luna creciente tallada en la madera. Está en una de las paredes de la Sala Alta de Nido de Águilas, cerrada con tres trancas de bronce y, más allá, 600 pies de caída libre hasta el fondo del valle.

Ante ella asistimos al "casi" juicio de Tyrion cuando Catelyn lo lleva como prisionero ante  su hermana Lysa. Y digo casi porque al final Tyrion pide un juicio por combate (parece que le gustan) y éste acaba realizándose días después en los jardines del castillo. Pero sin duda el momento clave de este escenario es el instante en que Petyr (a.k.a. Meñique) empuja levemente a Lysa y ella desaparece tras la puerta sin emitir ningún sonido.

A esas alturas de la historia creo que todos andamos un poco hartos de Lysa Tully y su locura/obsesión con Meñique. Pero además en esa escena roza la histeria, y todos nos sentimos un poco Petyr (a pesar de que aún no sabemos muy bien por dónde coger al personaje) cuando la hace precipitarse hacia el abismo. Y es que de no haber aparecido a saber cómo hubiera acabado Sansa, que llevaba un buen rato aguantando la pataleta de su tía porque Meñique la había besado y se había visto arrastrada hasta el borde de la Puerta. Al fin y al cabo, nos caiga bien o mal Sansa, sigue siendo una niña y la última de los Stark (o al menos, la última que está en disposición de reclamar Invernalia).

No obstante, más allá de nuestros sentimientos por los personajes, Lysa hace unas revelaciones bastante interesantes: que fue ella la que hizo que Petyr llegara a la corte de Desembarco del Rey; que fue ella la que envenenó a Jon Arryn y culpó a los Lannister por orden de Petyr; que se quedó embarazada de Meñique y la hicieron abortar cuando ni siquiera estaba comprometida. Todo eso, más el peligro inminente que corre Sansa debido a la locura de su tía, nos meten en un clima de tensión que se esfuma en unas pocas líneas cuando Lysa cae por la Puerta y Meñique acusa a Marillion de su muerte (Marillion, el bardo, sale también en Juego de tronos acompañando a Catelyn desde la posada en la que arresta a Tyrion hasta Nido de Águilas). Y solo nos queda en la mente una inquietante pregunta cuando acaba el capítulo: ¿qué pasará ahora con Sansa?

La Puerta de la Luna y un hombre condenado según Thomas Denmark


VIII. Oberyn y la Montaña

«Elia, princesa de Dorne.
La violaste.
La asesinaste.
Mataste a sus hijos».

Si no se os pusieron los pelos de punta cuando Oberyn empezó la letanía por su hermana asesinada es que no tenéis sangre en las venas. Si no se os encogió el estómago cuando el cráneo de la Víbora crujió bajo el puño de Gregor Clegane es que sois un témpano de hielo.

Ya estábamos deseando que llegara ese momento después de que Tyrion pidiera un juicio por combate. La Víbora Roja se había hecho un huequecito en nuestro corazón por sus afilados comentarios y su odio latente hacia los Lannister, pero sobre todo hacia la Montaña que Cabalga. Lo que no esperábamos es que quisiera convertir el combate en un juicio por la muerte de Elia Martell.

La tensión estaba a flor de piel; sin embargo tras estas amenazas llega a un clímax total entre los mandoblazos de Ser Gregor y el baile de Oberyn. Martin nos permite disfrutar de un instante de alegría cuando la Víbora Roja hunde su lanza en la axila de la Montaña, en la corva, y finalmente lo clava al suelo. Para luego arrebatárnosla cruelmente cuando Ser Gregor lo agarra, lo tira sobre el pavimento, le saca los ojos, le rompe los dientes y con un solo puñetazo le revienta la cabeza mientras confiesa los crímenes hacia su hermana. Un pobre consuelo para una escena tan estremecedora. Sobre todo porque un poco más lejos, el que siente cómo le arrebatan la vida es Tyrion Lannister, que con la muerte de Oberyn queda firmada también su propia sentencia de muerte.

Independientemente del resultado de la contienda, en sí misma creo que está muy bien descrita. Martin es muy visual a la hora de narrar (supongo que en parte por culpa de su carrera de guionista), y eso en una lucha, ya sea una batalla o un combate individual, a caballo o cuerpo a cuerpo, es de gran ayuda. Estas escenas corren el peligro de ser un poco caóticas, pero George las describe de forma clara y concisa y eso hace que lo visualicemos todo muy bien conforme vamos leyendo sin perder la tensión que ha fraguado.

Si atendemos además al resultado, nos hallamos además con uno de esos momentos trascendentales que no esperábamos y que vuelven a cambiarlo todo. Tyrion es juzgado culpable de la muerte de Joffrey al perder el juicio por combate. Tyrion, uno de los personajes favoritos de los lectores (y del propio escritor). Ninguno queremos que muera, claro está, ¿pero cómo se va a librar de esta? Y por otro lado, el segundo príncipe de Dorne ha muerto. Pero eso sí, ha conseguido hacer confesar al asesino de su hermana. Dorne debería actuar, sobre todo teniendo a Myrcella (hija de Cersei) en su poder. Pero los dornienses son todo un misterio.

Así que aunque tengas que soltar el libro y darte una vuelta para quitarte el nudo que se te ha quedado en la garganta cuando acaba el capítulo, Martin nos da muchas razones más para seguir leyendo


Oberyn vs la Montaña según Magali Villeneuve

IX. Daenerys montando a Drogon

Creo que muchos coincidiremos en que es la escena más épica de Canción de Hielo y Fuego hasta el momento. La protagonista de la "portada spoiler"  no lo es tanto si tenemos en cuenta que es un momento que llevamos esperando desde que se abrieron los huevos de dragón (quizá incluso antes, cuando sospechábamos que esos huevos no estaban tan fosilizados como decían).

Tras la boda entre Dany y Hizdahr zo Loraq van a las arenas de Meereen a ver algunos espectáculos, como el que representan la enana Penny y Tyrion montados en una cerda y un perro, o una luchadora contra un jabalí. Ésta última es herida y mientras se la llevan Dany hace amago de marcharse. Justo en ese momento aparece Drogon, que calcina a mujer y jabalí y se los come. Empiezan a atacarlo con espontones y Loraq ordena "la muerte de la bestia". Pero Daenerys va a hacia él para intentar calmarlo y evitar que lo maten. Drogon intenta defenderse con garras, dentelladas y fuego, y la Madre de Dragones, intentando doblegarlo, se lanza bajo las llamas haciendo restallar su látigo. Cuando el dragón por fin plega las alas y se tumba, Dany sube a su lomo para quitarle el espontón clavado y Drogon se eleva por los aires con ella montándolo.

Aunque todos esperábamos este momento, creo que no lo esperábamos tan pronto ni de esta manera. Sin embargo, Martin siempre nos sorprende, y sale de un ambiente un tanto complejo con esta pequeña gran sorpresa. Claro que esto complicará aún más las cosas a posteriori, aunque Daenerys vuelve a demostrar que el fuego no la quema, ni siquiera el de un dragón. Pero por una vez nos importa poco lo que pase después, porque esta escena es redonda en sí misma.

Daenerys montando a Drogon según Enrique Corominas

X. Bran y el verdevidente

El encuentro de Bran con el cuervo de tres ojos también es uno de los momentos que más ansiábamos los lectores que llegara, pero al contrario que el vuelo de Daenerys sobre Drogon, no resulta tan épico ni tan emocionante. Tampoco para el pequeño Brandon. Han sido muchos días (y muchos libros) de viaje en busca de un futuro incierto que ha acabado siéndolo aún más. Pero hallamos también nuevas interesantes que no nos esperábamos, como conocer a los Hijos del Bosque, que se creía que estaban extintos.

A pesar de la decepción que compartimos con Bran por no poder volver a andar (que había sido lo que lo había empujado a emprender aquel viaje), la imagen que nos describe Martin sí que es muy potente. Un hombre entrelazado con las raíces de un arciano de modo que no distinguimos dónde acaba el hombre y dónde empieza el árbol. Un hombre que un día fue Lord Cuervo de Sangre, hijo bastardo de Aegon IV el Indigno (si queréis saber más de él, os recomiendo estos artículos de El Caballero delÁrbol Sonriente). Encontrar que nos hallábamos ante Brynden Ríos creo que fue toda una sorpresa, ya que cualquiera lo daba por muerto (hay que tener en cuenta que en Danza de Dragones tendría cerca de los 130 años). Aunque no era todo lo que deseábamos para Bran, abre una perspectiva muy interesante a través de las visiones, y creo que muchos confiamos en que Brandon tenga mucho que decir en los próximos libros y no sea un mero observador.

Bran y el cuervo de tres ojos según Marc Simonetti

XI. La Boda Roja

Por supuesto, no podría faltar la que creo que es la escena más impactante de los cinco volúmenes que se han publicado. No solo por la crudeza que narra, el más fiel reflejo del juego de tronos que estructura las novelas, sino por todos los recursos que Martin emplea para que el lector se quede sin aliento y cuando acabe el capítulo tenga que cerrar el libro y decir «joder».

Los Stark han caído, el Norte ha caído, y se sabe que es un suceso que cambiará por completo el transcurrir de la historia. Igual que la muerte de Ned sirve de desencadenante para la Guerra de los Cinco Reyes, la Boda Roja cambia el escenario de todos los que no participaron en ella.

Sin embargo, eso no es todo. Martin hace gala de su experiencia como guionista para escenificarnos la Boda Roja como si de una película se tratara fotograma a fotograma. Catelyn se levanta en pos de Edwyn Frey. Y en ese momento empiezan a sonar Las lluvias de Castamere (cuya versión para la serie me encantó). Catelyn adivina la cota de malla bajo la seda del traje de Edwyn. Lo abofetea, la empuja; Robb se levanta y una flecha se le clava en el costado, otra en la pierna; cae. El Pequeño Jon lo cubre, sus acompañantes comienzan a caer a saetazos. Las lluvias de Castamere siguen sonando. Walder Frey está en su trono, observando cómo entran los norteños a terminar la carnicería que ha empezado unos instantes antes. Catelyn coge a Cascabel y amenaza al señor de Los Gemelos, pero un hombre con capa rosa atraviesa el corazón del Joven Lobo y ella hace lo propio con la garganta de su rehén. Y enloquece, rota por el dolor, hasta que es asesinada también.

El desarrollo de la secuencia es sumamente visual y creo que por eso también es tan impactante. Porque va mucho más allá del significado político y de la partida que se está jugando en el tablero de Poniente. No hay que olvidar la tensión extra que se añade al saber que Arya está a las puertas de los Gemelos, a punto de reencontrarse con la poca familia que le queda después de meses huyendo y escondiéndose. Y de repente todas esas esperanzas se quiebran en unas pocas páginas.

Pero lo que más me gusta recordar de esta escena es que Martin ya la escribió un poco antes, cuando Dany entra en la Casa de los Eternos en Qarth.

"Más adelante se tropezó con un festín de cadáveres. Los comensales, asesinados de las maneras más despiadadas, yacían tirados sobre las sillas volcadas y las mesas destrozadas, en medio de charcos de sangre coagulada. A algunos les faltaban miembros; a otros, la cabeza. Las manos cortadas agarraban copas ensangrentadas, cucharas de madera, trozos de ave asada o pedazos de pan. En un trono elevado había un hombre muerto con cabeza de lobo. Llevaba una corona de hierro y tenía en la mano una pierna de cordero, como si fuera el cetro de un rey. Sus ojos siguieron a Dany con una súplica muda."

La Boda Roja según nejna

XII. El Matarreyes

Una de las mejores cosas que tiene Canción son, sin ninguna duda, sus personajes. Todos, o casi todos al menos, están llenos de matices y grises. Los que parecen buenos cometen errores y los que parecen malos tienen aspiraciones nobles. Y además van evolucionando paulatinamente a lo largo de las páginas.

Jaime Lannister pasó a ser un personaje odiado a uno de los que caen bien, si no de los más queridos. Además de ofrecernos su punto de vista a partir de Tormenta de Espadas, lo cual te hace empatizar mucho más con el personaje que cuando tu opinión se forma a través de las opiniones del resto de individuos, experimenta un cambio notable a raíz del momento en que le cortan la mano derecha. El sufrimiento que padece, la compañía de Brienne, le hacen replantearse muchas cosas que antes daba por hechas.

El momento en que mató a Aerys II, el Rey Loco, se repite mucho en sus pensamientos, y no es de extrañar: el apodo de Matarreyes lo ha perseguido desde entonces, sobre todo para mal. Sin embargo, a través de su narración encontramos que esa escena es mucho más heroica de lo que  pensábamos (y de lo que el resto de personajes piensan). Aerys había llenado Desembarco del Rey de fuego valyrio con ayuda de los maestros piromantes y planeaba hacerla arder hasta los cimientos antes que dejársela a sus enemigos para que la conquistaran. Jaime, como Guardia Real que era, lo sabía, y por eso cuando Lord Tywin entró en la ciudad y Aerys lo envió a por su cabeza, Jaime mató a uno de los piromantes. Después degolló al rey a los pies del Trono de Hierro antes de que pudiera dar orden de prender fuego a la ciudad.

Jaime debería haberse convertido en ese momento en un héroe, al igual que debería haberlo hecho Tyrion en la batalla del Aguasnegras. Pero Ned Stark lo halló sentado en el Trono de Hierro con la espada manchada de sangre en las manos y lo tildó de traidor, y tras él todos los demás. Traidor por haber cumplido el juramento que lo obligaba a proteger al rey. Un hombre sin honor, un hombre en el que no se puede confiar. Con 17 años.

Por supuesto, esta situación no sólo lo marca a él. También supone el final de la dinastía Targaryen como reyes de Poniente y el ascenso al trono de Robert Barathen, acabándose también la Rebelión. Así que es una escena importante en muchos sentidos, pero a mí sobre todo me gusta por la dualidad que presenta dependiendo de quién la cuente, y porque no podía faltar el Trono de Hierro en una selección así.


Jaime Lannister y Aerys II según Michael Komarck

¡Y ya están las doce! Y con eso tenemos a Jon, Arya, Ned, Sansa, Cersei, Joffrey, Varys, Melisandre, Stannis, Davos, Rhaegar, Robert, Tyrion, Samwell, Meñique, Lysa, Oberyn, Gregor Clegane, Daenerys, Drogon, Bran, el cuervo de tres ojos, Catelyn, Robb, Walder Frey, Roose Bolton, Jaime, Aerys II y el Trono de Hierro. Un espectro bastante amplio de personajes que creo que resume bien la esencia de esta saga y uno de sus aspectos fundamentales: todos los personajes con cierta relevancia tienen su momento. Las tramas se intrincan unas con otras poco a poco aunque en un principio parezcan independientes, pero todas acaban teniendo un momento de clímax donde hay en juego mucho más que el destino de los personajes implicados. Para mí es una de las cosas que más me atrapan de Canción, entre otras muchas cosas.

¡Espero que os hayan gustado las ilustraciones! Seguro que tendremos muchas más en los próximos años. Sé que me he dejado muchas escenas importantes con personajes también relevantes (sobre todo calamares). Así que os dejo una encuesta aquí abajo para que deis vuestra opinión y propongáis alguna otra que se me haya olvidado. Si son muchas, siempre tenéis los comentarios, por supuesto. En un mes o así daré los resultados que haya hasta el momento y haré una entradita con tres escenas extra, las tres que más votos hayan recibido. ¡Así que votad! (Pero sin trampas, ¿eh?). ¡Saludos a todos y hasta la próxima!


martes, 12 de abril de 2016

~Reseña~ Donde los árboles cantan, o la fusión de los libros de caballerías con los cuentos de hadas


SINOPSIS
Viana, la única hija del duque de Rocagrís, está prometida al joven Robian de Castelmar desde que ambos eran niños. Los dos se aman y se casarán en primavera. Sin embargo, durante los festejos del solsticio de invierno, un arisco montaraz advierte al rey de Nortia y sus caballeros de la amenaza de los bárbaros de las estepas… y tanto Robian como el duque se ven obligados a marchar a la guerra. En tales circunstancias, una doncella como Viana no puede hacer otra cosa que esperar su regreso… y, tal vez, prestar atención a las leyendas que se cuentan sobre el Gran Bosque… el lugar donde los árboles cantan.

Donde los árboles cantan es un cuento en forma de novela que narra la transformación de una joven dama en una heroína que quiere liberar a su país de la tiranía de unos invasores bárbaros a toda costa. La historia está plagada de referencias a los libros de caballerías, guiños a tópicos del amor cortés y a los cuentos de hadas. Aunque la fantasía no es un elemento crucial en la historia, Laura sabe envolver la narración de un aura mágica gracias a las leyendas y los miedos sobre el Gran Bosque.

Es una historia sencilla, con pocos personajes y que destila mucha pureza e ingenuidad. Unas características que dan un buen asiento al comienzo de la novela pero que luego, para mi gusto, hace que se estanque debido a la escasa evolución de los personajes. Quizá haya sido eso lo que más me ha ido sacando de la lectura y que ha hecho que me costara mucho acabármelo.

Viana, la protagonista, es el personaje mejor dibujado. Hace un cambio a mi entender muy rápido al principio, pero a pesar de todas las cosas que le suceden su evolución se detiene y nos hallamos frente a un personaje predecible que comete siempre los mismos errores y que no podía resultarme creíble. Lobo, que también tiene gran peso en la trama, es el contrapunto adulto y cascarrabias. Tiene una gran historia detrás, y es una de las partes más destacables de la novela. Uri aparece ya a mitad del libro y aunque no tiene muchas facetas, es un personaje que enamora desde el principio. La forma en que se nos presenta y lo vamos conociendo es mágica y otro de los grandes atractivos de esta historia.


Los secundarios, por su parte, son personajes más bien planos en los que no se llega a profundizar. Algunos son diferenciables, como Dorea, Airic o Belicia. El más desarrollado es Robian, el prometido de Viana, pero me parece un personaje bastante desaprovechado.

Lamentablemente las referencias de las que mama la historia le otorgan también un gran defecto: la polaridad. No creo que una novela juvenil, por sencilla que sea, tenga que ser incompatible con unos personajes reales, llenos de grises, de matices. En cambio, nos encontramos con buenos y malos, y unos malos muy pero que muy arquetípicos.

El final, por otra parte, me ha dejado con sentimientos encontrados. La parte más directa me ha gustado y es muy bonita, en consonancia con esa pureza de la que hablaba al principio. Sin embargo creo que también asienta unos conceptos muy propios del amor cortés altamente discutibles.

En general creo que la novela tiene un buen planteamiento, pero no me ha gustado la manera en que se han tratado los personajes. Solo he conseguido empatizar con Lobo, lo cual me ponía bastante en contra de Viana, que es quien lleva la carga narrativa en todo momento. Eso ha hecho que la novela se me hiciera larga y la actitud de Viana poco creíble y algo pedante. Destacaría sobre todo la parte con más fantasía en su haber, muy bien transmitida. Genera un halo mágico alrededor de toda la historia que es lo que le da ese aire de cuento medieval. Pero el resto me ha parecido demasiado simple e infantil para mi gusto. Quizá sea una visión muy personal y es posible que quien haya contactado mejor con Viana haya disfrutado más de esta lectura, pero no puedo decir que haya sido mi caso.

domingo, 10 de abril de 2016

~Relato~ Nada es para siempre


Se lo tragaron las luces de la ciudad. Cada noche, un intenso resplandor le velaba las calles y la gente que amaba. Miraba sin cesar entre las garras de acero que surgían de la densa nube de azufre en busca de sus recuerdos, pero la urbe solo le enseñaba un patrimonio hecho añicos y toxicidad. Durante años el cielo lloró estrellas de ácido y putrefacción, hasta que partió para hallar otras vidas que no le dieran la espalda.

jueves, 7 de abril de 2016

~Canción de Hielo y Fuego~ Doce escenas para ilustrar (Parte I)

Hace unos meses, EnriqueCorominas, ilustrador de la saga Canción de Hielo y Fuego en España (entre otras cosas) planteó esta pregunta en Twitter:

Varios le contestamos y aunque las propuestas no eran completamente idénticas (eso hubiera sido un auténtico milagro), sí que coincidían en algunos puntos esenciales. Y yo me quedé pensando, ya más pausadamente, cuáles serían las escenas que mejor retratarían o resumirían la saga y sus personajes hasta ahora. Es complicado, y lo será aún más cuando se publiquen los dos libros que quedan, pero una hace lo que puede.

Al final decidí escoger distintos momentos protagonizados cada uno por personajes distintos, porque creo que una de las maravillas de esta saga es que cada uno de ellos puede ser protagonista y esencial en un instante en particular de la historia. Sería un tanto injusto centrarnos solamente en unos pocos cuando tenemos unas novelas plagadas de personajes memorables; llenos de grises, de ambiciones, secretos y sentimientos que los hacen errar y, a veces (bastantes, en realidad), morir. También he decidido centrarme en escenas que transcurren durante o en un tiempo cercano a las novelas, porque si nos remontamos a los tiempos de Aegon el Conquistador no habría manera de escoger.

No creo que sea necesario, pero como quien avisa no es traidor, advierto que esta entrada está plagadita de spoilers de los libros. De los cinco que hay publicados. Absteneos, infieles.


I. Arya, Jon y Aguja.

Quería empezar por algo suave. Uno de esos momentos tiernos que te atenazan el corazón cuando has recorrido mil páginas más y echas la vista atrás y aunque lo deseas, sabes que no se repetirá.

Jon está a punto de marcharse al Muro y Arya está rehaciendo su baúl para partir hacia Desembarco del Rey. Justo antes de irse, Jon va a despedirse y le hace entrega de una espada muy especial, hecha justamente para ella: pequeña y ligera, perfecta para una niña de nueve años. Es un momento íntimo, lleno de complicidad entre ambos hermanos: el bastardo que pertenece a medias a la familia y la niña que no quiere ser una dama, ambos con el pelo y los ojos oscuros, rasgos típicos de un Stark. Aunque la escena es emotiva en sí, adquiere un mayor significado conforme vamos avanzando en la historia. Es la despedida de Jon de su familia, una familia con la que muy difícilmente volverá a encontrarse y por la que tendrá numerosas dudas en un futuro. Y al mismo tiempo, es el inicio de una serie de acontecimientos: el incidente con Joffrey de camino a Desembarco; el entrenamiento de Arya a cargo de Syrio Forel; la pérdida de Aguja cuando la llevan a Harrenhal; su recuperación cuando mata a Polliver y Cosquillas junto con Sandor Clegane; su incapacidad de olvidar quién es cuando entra al servicio del Dios de Muchos Rostros, escondiendo a Aguja para que no se la quiten como ocurre con el resto de sus pertenencias.

Aguja está íntimamente ligada a la historia de Arya y una parte de nuestro corazón ansía que estos dos hermanos vuelvan a unirse antes de morir.

Arya y Jon según Jenny Dolfen

II. La muerte de Ned Stark.

Es la escena contrapunto a la anterior y la que marca claramente un cambio radical en el devenir de la historia. Aunque el momento «las cosas que hago por amor» ya lo anuncia, la muerte de Ned supone la certificación de que estamos ante una saga donde nadie está a salvo, por muy principal, protagonista y querido que sea un personaje.

Martin nos muestra a través de los ojos de Arya una escena en la que aún hay lugar para la esperanza, donde Sansa sonríe, el Septon Supremo llama a la misericordia e incluso Cersei, una de las más damnificadas por la «traición» de Eddard, acepta que éste vista el negro. A pesar de la humillación por tener que declararse un traidor, a pesar de las piedras que el público le tira cuando así lo anuncia, todavía hay un hueco para creer que ahí acabará todo. Y entonces, por si acaso se nos había pasado por alto la crueldad de Joffrey, decide pasar de todo el mundo y decapitarlo con su propio mandoble, Hielo.

Sin duda es un momento clave en Canción. Sus consecuencias no se hacen esperar: Robb es nombrado Rey en el Norte y clamará venganza por la muerte de su padre, Sansa se queda sola en Desembarco a merced de Cersei y Joffrey y Arya se ve obligada a huir y hacerse pasar por un chico para pasar desapercibida en su camino hacia el Norte. Los Greyjoy también aprovecharán para rebelarse de nuevo y Poniente tendrá guerra en casi todos los sitios posibles.

Se puede hablar mucho sobre la violencia en Canción de Hielo y Fuego y la cantidad de muertes que hay. Pero cuando hablamos de personajes importantes, sus muertes no son gratuitas ni inútiles, sino que dan lugar a grandes cambios que hacen que sigamos sorprendiéndonos.

Ilustración de Robert Ball

III. La quema de los Siete.

No se puede negar que la Mujer Roja y su Señor de la Luz son de los elementos más intrigantes que encontramos en Canción y cuyos secretos aún siguen ocultos tras todo lo que hay publicado (a falta de leerme El Mundo de Hielo y Fuego, que aún no he podido echarle el guante). ¿Qué pretende Melisandre? ¿ La magia de R'hllor (Rolón para los que no se acuerden de cómo se escribe) es real? ¿Azor Ahai será real? ¿Por qué en un principio es Stannis?

Preguntas, preguntas y más preguntas es lo que hay alrededor de la sacerdotisa roja desde que aparece en el prólogo de Choque de Reyes. Pero es en esta escena donde por primera vez escuchamos el nombre de Azor Ahai, el Guerrero de la Luz, aquel que sacará del fuego una espada llameante cuando la oscuridad cubra el mundo. Stannis extrae una espada en llamas de la hoguera formada con las figuras de los Siete en el patio de Rocadragón. Es el inicio de una extraña alianza, que podemos comprender por la parte de Stannis pero no llegamos a hacerlo del todo por parte de Melisandre. También es una escena donde contemplamos el fervor religioso por parte de Selyse, la esposa de Stannis; la frialdad de éste; el miedo de sus vasallos; la prudencia de Davos. En unas pocas páginas descubrimos las características esenciales de unos personajes que nos acompañarán durante los siguientes libros y también asistimos a uno de los misterios más interesantes de la saga: R'hllor y el poder del fuego y su sacerdotisa.

Melisandre quemando a los Siete en Rocadragón según Magali Villeneuve

IV. El enfrentamiento de Vado Rubí.

Aunque por entonces no se llamaba así. Era un sitio cualquiera en el Tridente que cambió su nombre una vez Robert Baratheon esparció los rubíes que cubrían la armadura de Rhaegar Targaryen cuando la maza le impactó en el pecho.

No es un hecho que ocurra en sí mismo en el tiempo en que se narra Canción de Hielo y Fuego, pero sí que es un acontecimiento muy cercano, que se menciona en diversas ocasiones y que además fue crucial a la hora de decantar la balanza a uno u otro lado en la Rebelión. También se puede entender como la culminación de una historia digna de telenovela de la que tenemos solo unos pequeños trozos y que ha dado lugar (y lo sigue haciendo) a una (o varias) de las teorías más interesantes de esta saga.

Y por si fuera poco, creo que todos tenemos en la mente un combate de proporciones épicas. ¿Quién no querría tener incluso una secuencia de imágenes de este enfrentamiento?

Robert Baratheon vs Rhaegar Targaryen según Mike S. Miller

V. La batalla del Aguasnegras

En Choque de Reyes y tras perdernos la batalla del Bosque Susurrante, ya que el PoV lo tiene Catelyn, todos teníamos ganas de llegar a la narración de una buena batalla, y la del Aguasnegras no decepciona. Contada a través de Davos, Sansa y Tyrion, Martin nos muestra desde muchos ángulos una lucha en la que no tenemos muy claro quién queremos que sea el ganador. ¿Stannis, de modo que Cersei, Joffrey y todos los pendejos de la Guardia Real pierdan la cabeza o cuelguen de alguna muralla? ¿O Tyrion, que al fin y al cabo es uno de los personajes más queridos, que se ha currado la defensa de Desembarco y que de ninguna manera queremos ver muerto?

Davos nos hace sentir la tensión previa a la batalla, busca trampas y evalúa los movimientos de la flota Lannister. Tyrion intenta controlar la situación y llevar a sus hombres a la victoria; él, que apenas es considerado un mediohombre y que acabará ganándose el respeto con la victoria. Asistimos al miedo atroz que tiene el Perro al fuego y que le hará renegar de todo y todos. Creo que es aquí también cuando empezamos a ser conscientes de que Cersei no está del todo cuerda, además de su notable devoción por el vino. Lo bueno que tienen estas situaciones extremas es que nos ayudan a ver los instintos más primarios de los personajes: el miedo, la locura, la lucha por sobrevivir.

En toda la saga, el hecho de tener capítulos cortos con el punto de vista de un personaje en concreto ayuda a mantener la atención del lector, pero me parece que en este tipo de escenas además es una gran ayuda para tener diversas perspectivas. No sólo por saber qué ocurre en distintos momentos y lugares de la lucha sino también porque nos traslada una constante en estos libros: que no hay malos ni buenos, solo hay personas con aspiraciones diferentes. Tyrion y Davos hacen lo que tienen que hacer aunque luchen por bandos opuestos, y eso hace que el lector se implique mucho más que si directamente tenemos personas buenas y malas.

Lo cierto es que es una batalla muy emocionante y que ya tiene una ilustración que creo que transmite muy bien el terror verde del fuego valyrio y el caos que supone un enfrentamiento así.

La batalla del Aguasnegras según Enrique Corominas

VI. La batalla del Puño de los Primeros Hombres

Así comienza Tormenta de Espadas, con uno de los prólogos más espeluznantes de las cinco novelas. Los capítulos que abren cada libro suelen estar dotados con un extra de magia y misterio. En Juego de Tronos, la muerte de Ser Waymar Royce a manos de los Otros. En Choque de Reyes, la muerte del maestre Cressen con su propio veneno, destinado en un principio a Melisandre sin que a esta le haga ningún efecto. Y en este tercer volumen, asistimos a los planes de deserción de unos cuantos miembros de la Guardia de la Noche justo antes de que suene el cuerno una, dos y tres veces.

—Tres —chilló, dirigiéndose a Chett—, han sido tres, he oído tres. No han tocado tres nunca. Jamás, en miles y miles de años. Tres significa...
—Los Otros.

Muchas páginas tienen que pasar para que lleguemos al relato de esta batalla, relatada por Sam, apenas un atisbo de la lucha que se libró en el Puño. Los espectros atacaron, inmunes a las armas excepto el fuego, y los hombres cayeron, levantándose de nuevo con un fulgor azulado y frío. Más de dos tercios de los hermanos juramentados que se hallaban allí perecieron y el resto huyeron mientras el ejército helado los perseguía y los mataba uno a uno. Samwell, cansado y a punto de dejarse morir sobre la nieve, recuerda los gritos y las órdenes de ataque y de retirada, de terror y de muerte. Grenn y Paul el Pequeño intentan evitar que se quede quieto sobre el manto blanco cuando son atacados por Otro. Sam hace notar ciertas diferencias entre este y los espectros. El Otro mata a Paul y Sam lo atraviesa casi por casualidad en la garganta con la daga de vidriagón que Jon había encontrado antes de irse con Qhorin Mediamano en un fardo enterrado en la nieve.

Lo mejor y lo peor de esta narración es que es bastante sesgada, ya que Samwell no estaba en el fragor de la batalla, sino al lado de los cuervos, así que oye más que ve y perdemos mucha descripción. Pero por otro lado eso hace que el lector tenga que imaginarlo todo, y muchas veces eso es bastante mejor que lo que podamos leer. No obstante nadie hace ascos a una buena ilustración, sobre todo si puede ser tan épica como la de este momento en el que la Guardia se ve mermada por completo y superada por unas fuerzas para las que no estaba preparada para enfrentarse.

La batalla del Puño de los Primeros Hombres según Kay Huang (zippo 514)


¡Y esto es todo por hoy! Para leer la segunda parte podéis pinchar aquí. ¿Apuestas para ver qué escenas aparecen? Quizá ponga una encuesta al final, ¿os gustaría?

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