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miércoles, 3 de agosto de 2016
~Memory Lane~ Cenital
Cenital lo leí hace tiempo, y por eso quería hacer
una reseña diferente, no tan en profundidad como las habituales. Para este tipo
en particular me dio la idea Emma
Frell, aunque originalmente viene del blog The YA bookworm. Es una manera
sencilla de hablar de una novela y me ha parecido interesante, a ver qué os
parece.
«La mano invisible te ha robado la cartera y el futuro, y no se detendrá cuando algunos gobernantes dimitan. Esto no se arregla con unos años de ajuste ni inyectando capitales ni nacionalizando bancos. Esto no se va a quedar en los aeropuertos sin aviones, los trenes de alta velocidad sin pasajeros, la gente sin pisos y los pisos sin gente. Esto sólo acabará cuando un silencio sepulcral se enseñoree de todas las grandes ciudades, cuando el apagón se vuelva permanente y las bicicletas se desplieguen por las autopistas de peaje.
Para entonces habrán muerto millones de personas.»
Convencido de que la actual crisis económica es resultado del agotamiento del petróleo, un colectivo antisistema se reúne en torno a un líder profético para enfrentarse al colapso de la sociedad y así sobrevivir. Cenital cuenta la historia de una ecoaldea fortificada que se parapeta contra un mundo en el que las mascotas devienen comida y el progreso es sólo el antepasado de la destrucción, la ruina y la barbarie.
Define el libro en
cinco palabras.
crudo, moralizante, catastrofista, postapocalíptico,
desgarrador
Elige una cita.
¿Bueno, malo o
pasable?
Bueno, aunque reconozco que se puede atragantar
fácilmente.
Lo mejor y lo peor
del libro.
Lo mejor: muestra los instintos básicos del ser
humano, hace que te replantees muchos aspectos que vemos como normales por
costumbre, que reflexiones sobre la actitud consumista que cada vez nos inunda más.
El final te deja pensativo y con una mala sensación en el cuerpo. La prosa es
muy directa, muy característica y que da un buen resultado.
Lo peor: la estructura, en la que se alternan
episodios de documentación, una especie de diario de a bordo presentando
distintos personajes y el blog del protagonista, aunque es interesante rompe en
muchos casos el ritmo de la narración.
Personaje más
destacado.
Destral.
Es el protagonista, aunque su historia no se descubre del todo hasta el final.
Su supervivencia (y no la de la humanidad) es lo que realmente lo mueve, aunque
no deja de preocuparse por sus compañeros. No es un personaje con el que se
empatice ni pretende serlo, pero consigue trasladar su conocimiento visionario
hasta el lector.
Título: Cenital
Autor: Emilio Bueso
Editorial: Salto de
Página (Colección púrpura)
Encuadernación: Tapa blanda con sobrecubiertas
Año de
publicación: 2012
Nº
páginas: 288
domingo, 18 de octubre de 2015
~Reseña~ Diástole, o cómo los vampiros pueden volver a molar un pegote (de óleo del caro).
SINOPSIS
Jérôme es un pintor caído en desgracia que recibe el encargo de retratar a Iván, un misterioso extranjero cuyo pasado irá revelándose a medida que nos relate su historia durante las sesiones de posado.
Jérôme conocerá así la historia de un hombre perseguido por Moscú durante décadas; un forajido que tuvo que recorrer a la fuga los escenarios más duros de la extinta Unión Soviética, sobrevivir al asedio nazi de Leningrado, desaparecer en las noches de San Petersburgo durante los días más crudos de la dictadura, esconderse en las zonas más contaminadas de Chernóbil... La auténtica naturaleza de Iván se nos revelará cuando conozcamos el antiguo y terrible mal que porta consigo, hecho a partes iguales de radiactividad y de una espantosa maldición que habita en el corazón del arte pictórico.
Jérôme conocerá así la historia de un hombre perseguido por Moscú durante décadas; un forajido que tuvo que recorrer a la fuga los escenarios más duros de la extinta Unión Soviética, sobrevivir al asedio nazi de Leningrado, desaparecer en las noches de San Petersburgo durante los días más crudos de la dictadura, esconderse en las zonas más contaminadas de Chernóbil... La auténtica naturaleza de Iván se nos revelará cuando conozcamos el antiguo y terrible mal que porta consigo, hecho a partes iguales de radiactividad y de una espantosa maldición que habita en el corazón del arte pictórico.
Diástole es una novela
de vampiros. Por si la portada no lo dejaba bastante claro. No sé si es un
acierto un error saber a qué te enfrentas antes de empezar a leer, si te
condiciona en cierta manera. A mí me ha pasado, y quizá por eso no he acabado
de meterme en la historia hasta la segunda parte de la novela.
Para
los escépticos, no, Diástole no
es la típica novela de vampiros. No hay gusiluces (vale, los gusiluces no
son típicos, pero parece que es lo único que nos viene a la cabeza cuando
leemos «vampiro»). Tampoco hay lamentos depresivos contra-natura. El que espere
ver colmillos sangrientos y yugulares abiertas puede ir a la biblioteca o a la
librería y preguntar por Anne Rice.
Emilio
Bueso no es un escritor típico, no escribe historias típicas y esta no es una
excepción. Y sin embargo, como siempre, los personajes y la ambientación adquieren una relevancia absoluta. En
Diástole hay un pintor y se pueden oler hasta los óleos leyendo. Es lo que
realmente te atrapa y te absorbe. La
misma historia contada de otra manera no sería igual.
Como
se puede leer en la contraportada, Iván le relata a Jérôme la historia de su
vida mientras posa para ser retratado. Y aunque pueda recordarlo en cierta
manera, no es «Entrevista con el vampiro». No hay azar ni capricho, sino un minucioso rito que ata todos los cabos y le da el
sentido a todo.
Diástole
es una historia plasmada con potentes
dosis de realidad que hacen
que lo sobrenatural se vea, claro y a la vez sutil, en pequeñas pinceladas a lo
largo de la novela. Puede parecer una contradicción, pero no lo es. Conforme
vas leyendo, sabes que ciertos sucesos son sobrenaturales, pero está narrado de
tal manera que parecen normales. No son luces de neón que dicen "ey, aquí
hay un vampiro". Y es cuando dejas de esperar las luces de neón cuando te
sumerges por completo en la novela.
Así que cuanto antes dejéis de esperar los fuegos artificiales, más disfrutaréis de la oscuridad y la
tensión que ofrece la
narración.
Diástole es una historia
de hombres, de supervivencia y radioactividad. Los dos protagonistas se lo
comen todo. Los tres, si añadimos la pintura como un personaje que tiene mucho
que contar y que es el que recoge toda la novela. He echado de menos el
desarrollo de un cuarto, un secundario muy interesante desde que aparece y que
es esencial para la historia y que me hubiera gustado disfrutar más.
Quizá
al final no me ha quedado la sensación de redondez que tiene por ejemplo
«Cenital», aunque tampoco es que le falte nada. Son dos novelas completamente
distintas. Pero Diástole parece
que tenga más cosas que decir. Quizá esas cosas estén en Sístole. Yo desde luego espero
que salga a la luz algún día. Mientras tanto, iré haciendo hueco para la
siguiente novela de Emilio Bueso que caiga en mis manos.
Dalayn
Lectora por vocación. (Medio) arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.
Lectora por vocación. (Medio) arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.

















