miércoles, 24 de agosto de 2016

~Reseña~ El dios asesinado en el servicio de caballeros, o una divertida aventura en un submundo que traspasa fronteras




Soy a quien llamas cuando la chica de la curva te ha robado el coche. Soy a quien recurre el hombre del saco cuando un extraño se mete en su casa. Soy a quien necesitas cuando descubres una cabeza de unicornio en la cama.
Soy detective paranormal y me enfrento a diario a los sucesos más extraños que puedas imaginar. Pero acabo de encontrar el cadáver de un dios griego en el maletero de mi coche. Y hasta yo tengo un límite.

Esta novela cuyo nombre ha conseguido que twitter se quede pequeño promete grandes dosis de risas y diversión, acompañadas a ser posible de una buena ración de palomitas. Y es que si algo destaca en el primer caso de Parabellum, detective paranormal, es su ambiente de película al más puro estilo Hollywood: persecuciones locas, tiros, alcohol, romance, mentiras, secretos. Y el cadáver de un dios en un maletero sin nada ni nadie que lo explique.

Así empieza El dios asesinado en el servicio de caballeros (a partir de ahora, Parabellum), la primera novela de Sergio S. Morán, autor de webcómics como ¡Eh, tío!, EMO (Enseñanza Mágica Obligatoria) o El Vosque. Nuestra protagonista, Verónica Guerra, no recuerda qué hace dicho cadáver en su viejo Seat. Así pues, su primera misión será recuperar sus recuerdos y seguidamente encontrar al autor del crimen. Pero no será tan fácil, pues tendrá que vérselas con multitud de criaturas sacadas de las más variopintas mitologías y creencias que tratarán de impedir que meta sus narices en un asunto de lo más divino.

¡Se van a enterar estos griegos!

Sin duda es de alabar la labor imaginativa de aglomerar todas las leyendas del mundo en un bar irlandés de Barcelona, más allá del martillo de Thor o los deslices sentimentales de Zeus. El autor consigue que el trabajo de Parabellum parezca de lo más natural y que el submundo que ha creado tenga verosimilitud y coherencia en sí mismo. Hechizos para ocultar el verdadero aspecto de una gorgona, balas capaces de matar cualquier ser mitológico que se precie, fantasmas atados al mundo por un asunto sin resolver. Todo sin perder ni un ápice de humor e ironía, acompañantes en todo momento de las breves explicaciones que nos adentran en esta novela de fantasía urbana, la cual no podemos evitar que nos recuerde al mundo de Harry Dresden.

No obstante, ya que el escritor sitúa la historia en una Barcelona real y actual, al igual que Burgos o Sitges, he echado de menos que estos sitios tuvieran un papel más allá de poner nombre a un lugar (o de diferenciar barrios por el poder adquisitivo de sus habitantes). Apenas hay descripciones, solo breves menciones a la ingente cantidad de turistas del Barrio Gótico o el dinero que tienes que invertir para vivir en ciertas zonas, pero nada más que haga distinguir Barcelona de cualquier otra ciudad. No hablo, por supuesto, de introducir largos párrafos interminables que describan piedra a piedra la Sagrada Familia, pero sí pequeños toques que hagan de Barcelona más que una mera mención, que la conviertan en un ente más vivo y representativo dentro de la novela (algo que por ejemplo sí hace Neil Gaiman en Neverwhere o Susana Vallejo en Switch in the red).

Parabellum es la gran protagonista de esta historia, una detective osada, atrevida, capaz de grandes hazañas para poder llegar a fin de mes y de grandes mentiras para mantener su mundo a salvo. Porque, entre otras cosas, si las mitologías y leyendas salen a la luz, ella dejaría de cobrar. Pero Parabellum solo es la detective, ávida de ego y reconocimiento; cuando llega a casa hambrienta le gusta sentirse normal, quitarse su disfraz y ser simplemente Verónica Guerra, una chica más bien insegura que odia mentirle a su novio Roberto, a pesar de que necesita separar los dos mundos en los que vive. El desglose entre Parabellum y Verónica es magnífico y el autor nos hace dudar en todo momento de cuál es la verdadera piel del personaje y cuál su disfraz, o si son dos caras irreconciliables de la misma moneda.

Menudo tostón está metiendo esta tía. A mí que me paguen.

El resto de personajes son secundarios, muy bien dibujados y con voces claramente reconocibles, eso sí, aunque pocos (muy pocos) tienen su propia historia detrás (o dejan entreverla, al menos). Son personajes que sirven para que Parabellum interactúe y se vaya desarrollando la trama, y aunque seguramente sería más enriquecedor darles más espacio, no es la intención de la historia y en sí misma tampoco lo necesita. Pero eso no quita que nos quedemos con las ganas de conocerlos mejor.

La trama se desarrolla de forma lineal con un ritmo ágil llevado por el humor de Parabellum y los curiosos casos transversales que se le presentan durante su investigación. Otra de las cosas que más me han gustado de la novela es que no se deja nada al azar y aunque parezca que la historia se desengancha  del hilo principal, todo tiene una razón y una conexión con el cadáver del dios. Sin duda se hace un muy buen uso del arma de Chéjov (donde cada elemento que se mencione debe ser utilizado o cumplir una función), lo que hace que todas las partes de la novela tengan una gran cohesión.

Sin embargo, la coherencia que acompaña toda la novela parece romperse hacia el final. Este no deja de ser bueno, pero a mí me ha dejado con cierto regusto amargo, con la sensación de que podría haber sido algo mejor. En primer lugar, porque el ambiente peliculero que hasta entonces había caracterizado la historia se fuerza en exceso, y el «buah, qué pasada» se torna en un «menuda sobrada». Solo ha sido un elemento en particular en realidad, pero ha empezado a romperme la magia que se había ido formando en toda la narración. En segundo lugar, porque se fuerza la apertura de un hilo para continuar con las aventuras de la detective cuando hay otro del que nuestra concienzuda protagonista parece olvidarse, después de estar repasando cada posibilidad durante todas las páginas. Simplemente he pensado: «Parabellum no se olvidaría de mencionar esto». Pero se le pasa, y aunque puedo entender por qué, sigue dejándome la sensación de que está hablando más el escritor que el personaje.

Parabellum es una novela con mucho humor, sin grandes pretensiones, con mucha imaginación y un buen saber hacer en el que se nota la experiencia de Morán en el webcómic. Su originalidad radica en coger las mitologías y los clichés de las novelas de detectives y congregarlos para darnos un libro que, sobre todo, aspira a que el lector disfrute. La tensión no baja en ningún momento y las escasas 300 páginas del libro se cubren en poco tiempo. El manejo de las voces de los personajes, la conjunción de leyendas (clásicas y no tan clásicas) e ideas como la creación y destrucción de los dioses son los grandes puntos fuertes de esta historia, de la que espero que no tarde en salir su siguiente entrega porque me ha dejado con ganas de mucho más (mientras tanto leeré el relato que publicaron en Fantífica con Parabellum a la carga).


Título: El dios asesinado en el servicio de caballeros
Autor: Sergio S. Morán
Editorial: Fantascy
Encuadernación: Tapa blanda con sobrecubiertas
Año de publicación: 2016
Nº páginas: 334
Precio: 19,90€ / 7,99€ (ebook)







Dalayn
Lectora por vocación. (Medio) arquitecta por amor al arte. Soñadora de mundos y hacedora de historias. Escribo porque me hace feliz.

4 comentarios:

  1. Hola,
    Qué guay! Me ha gustado mucho la reseña y la verdad es que me hace falta leer algo así, últimamente sólo mucho drama y romance y está bien pero a veces me gusta cambiar el mode, y he encontrado el título perfecto, espero que este en mi país disponible 😄✋
    Besos y nos leemos.

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    1. Pues sin duda este es tu libro. Si no lo encuentras, quizá por ebook te será más cómodo. Espero que te guste. Un abrazo ^^

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  2. ¡Hola! Me apunto corriendo el título para ponerlo en pendientes. La verdad es que ya de por sí el título llama mucho la atención, y los otros dos libros que has mencionado del autor también tienen títulos sugerentes. A ver si me los leo :) ¡Un abrazo!

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    1. Es un título genial XD Los webcómics puedes leerlos gratuitamente, si no recuerdo mal, aunque "El vosque" se puede adquirir en papel y en digital :) Besos ^^

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